Papá escapó con el circo

papá se escapó con el circo

A: Etgar Keret   I: Rutu Mondan E: Fondo de Cultura Económica (Los Primerísimos), 2004 (1ªE: Walker Books Limited, 2000. Idioma: hebreo)

Os presentamos un álbum ilustrado sobre un papá apasionado. Un papá niño, feliz y despreocupado. El hecho es que ocurre algo parecido a “papá se ha ido a por tabaco”, pero esta historia no nos transmite la angustia del abandono ni la tristeza por su ausencia porque…¡papá se ha ido con el circo!.

El circo llega a la ciudad, y Mihal y su hermano presencian perplejos la desbocada ilusión de su padre por ir a la representación. Ellos no conocen el “gran espectáculo mundial”, pero empujados por cierta empatía con su padre, intentan mostrar algo de interés.

Es papá quien se encarga de planchar las mejores galas de la familia, mientras una mamá trabajadora e intelectual, mira absorta la pantalla de su portátil. Finalmente se ponen en camino, y papá no puede contener su emoción. En medio de unas desoladoras gradas, con algún anciano medio dormido, un bebé berreando y una pareja metiéndose mano, el papá disfruta ajeno a todo lo que le rodea. Disfruta tanto, que al acabar la función decide irse con el circo.

Pero esta pasión, no hace que se olvide de su familia: comienza así un largo viaje que Mihal y su hermano siguen con atención gracias a las postales que su padre les envía, y comprenden con naturalidad su entusiasmo.

Finalmente, llega el día en el que el circo vuelve a la ciudad, con un papá que regresa siendo un polifacético artista de circo; ¿qué sucederá cuando acabe la función?

No os lo contamos, pero os adelantamos que el hecho de haber perseguido su sueño con ese arrebato y esa emoción, ha hecho que sus hijos disfruten, se apasionen y se abran a nuevas cosas, hasta entonces, desconocidas para ellos.

Las ilustraciones nos han encantado; pese a representar una historia que sucede hoy en día (ordenador portátil, teléfono móvil…), la atmósfera se impregna de una nostalgia feliz por un tiempo pasado, muy propia de nuestros recuerdos sobre el circo. El tradicional traje de presentador, con su fajín y su chistera o el apretado mono que realza los músculos del forzudo, representan el escenario atemporal del “espectáculo más grande del mundo”

Muy recomendable.

El gran libro de las palabras

el gran libro de las palabras

A: Richard Scarry   I: Richard Scarry   E: Editorial Kókinos, 2011 (1ªE : Random House Children’s Books, 1963)

Conocimos este álbum gracias a A.P., nuestro querido cuñado, que tuvo a bien regalárselo a nuestro hijo mayor. Él recordaba al magnífico ilustrador Richard Scarry desde su más tierna infancia, cuando disfrutaba de otro de sus clásicos: What do People do all Day? (como prueba de que fue un álbum que realmente le chiflaba, os diremos que aún lo conserva).

No es un álbum que nos cuente una historia concreta, una colección de fábulas o un compendio de cuentos. Es mucho más: es un álbum que enseña a nuestros pequeños los instrumentos para construir (y entender) esas historias; es El gran libro de las palabras.

Lo utilizamos como libro de consulta, al que volvemos una y otra vez dependiendo del tema que más nos interese cada día. Se organiza por familias de palabras y gracias a este álbum nuestros hijos han aprendido como funciona un índice y lo han usado.

Podemos encontrar desde una doble página dedicada al Abecedario hasta una dedicada a todas las familias de instrumentos. ¡Fuego!, En el Circo, Edificios y Monumentos, Días de Fiesta o Los Transportes son las entradas trending topic en nuestra casa.

A modo de idea: este álbum nos da mucho juego cuando utilizamos una de sus dobles páginas temáticas para inventar una historia concreta, ambientada en el lejano oeste, en la playa, en la obra o en la cocina.

Además, la edición que nosotros disfrutamos es bilingüe (español-inglés), lo que nos ofrece todavía más posibilidades.

En cuanto a las ilustraciones, que tienen como protagonistas simpáticos animales antropomorfos que desde la primera página reconoces como plenamente humanos, os diremos que son magníficas. Están llenas de detalles que hacen que los pequeños las miren absortos.

En nuestra opinión, un álbum genial para ampliar el vocabulario de nuestros pequeños. Indispensable.

El cerdito

el cerdito

A: Arnold Lobel   I: Arnold Lobel   E: Kalandraka, 2009 (1ªE: HarperCollins., 1969)

El cerdito es un álbum ilustrado aparentemente sencillo, con una historia aparentemente inocente y con un desenlace aparentemente previsible. Todo aparentemente.

Nos atrevemos a decir, que muchos de los adultos con niños pequeños que leemos este álbum, reconocemos a nuestras propias madres en la granjera obsesionada por la limpieza y dueña de “El cerdito”. Todos hemos pensado en alguna ocasión que nuestra madre sería capaz de dejar toda una piara con aspecto de celebrar una primera comunión.

Bueno, pues en éste álbum, la granjera lo pone en práctica y, una vez que deja la casa como los chorros del oro, se propone nuevos objetivos apoderada por esa fiebre de perfección desinfectante. Limpia la cuadra, el establo y el gallinero; sólo le falta una cosa…el lodazal y su sonrosado inquilino: el cerdito.

Limpia la pocilga, limpia el cerdo, le pone un gran lazo azul y ve su tarea satisfecha (nuestras madres todavía habrían limpiado algo más…)

El cerdito no puede soportar su nueva vida, echa de menos su lodazal, está enfadado y rabioso con la granjera, que ha osado entrar en su habitación y ordenarlo todo (perdón, en su pocilga…). Así que huye de casa y va en busca de otro barrizal. Comienza aquí una pequeña peregrinación que nos muestra cuán cochino es el mundo en el que vivimos, hasta que finalmente, tras quedar atrapado en un moderno cochitril, el cerdito es rescatado por sus dueños, y la granjera comprende que tiene que respetar tanto el hábitat como el modo de vivir de su cerdito querido.

Ya hemos tratado en alguna otra ocasión el autor que hoy os presentamos, y  no os diremos nada nuevo, pero insistimos en que lo conozcáis. Su ironía sutil y canalla nos encanta, y sus ilustraciones gamberras e incisivas acompañan la narración a la perfección.

Y lo más difícil todavía: con estos ingredientes consigue crear un universo en el que los pequeños se identifican a la primera… ¿Será que tienen el sentido del humor más desarrollado que sus adultos?, no vamos a desaprovecharlo…

Pablo el artista

pablo el artista

A: Satoshi Kitamura   I: Satoshi Kitamura   E: Fondo de cultura económica, 2006 (1ªE: Andersen Press Ltd., 2005)

La primera razón para dar una oportunidad a un libro de un autor que desconoces (sí, ya sabéis que vamos aprendiendo sobre la marcha, con ayuda de nuestros hijos), puedes encontrarla, por ejemplo, en su dedicatoria; en este caso: “Para David McKee”

Ya sabéis que este autor nos encanta así que una persona con tan buen gusto, se merece ser leída por un niño, por lo que nos llevamos el libro de la biblioteca a nuestra casa (previo registro, no seáis malpensados)

Gracias a David McKee, hemos descubierto a otro autor con el que creemos que vamos a disfrutar mucho. Sus ilustraciones, densas y angulosas, son divertidas y llenas de detalles.

Pablo es un artista, pero el miedo escénico lo atenaza. Mientras todos los miembros del Club de Arte de la calle Pezuña trabajan en sus obras invadidos por la inspiración, Pablo sucumbe al agobio de la inminente exposición y mira abrumado su lienzo en blanco.

La señorita Hipo le sugiere que salga a la calle y que busque su inspiración en algún bello paisaje y Pablo decide seguir su consejo. Encuentra el paisaje ideal, comienza a trabajar afanosamente, y consigue dibujar lo que él considera un comienzo (nada emocionante, nada genial, pero un comienzo…). Pablo se echa una larga siesta después de comer, con intención de finalizar el cuadro al despertar, pero varios ayudantes espontáneos avanzan su trabajo.

Nos ha encantado la diferente perspectiva del paisaje que tienen sus distintos habitantes, y el desenlace de la historia nos ha parecido genial.

Una trampa perfecta en la que hemos caído todos, mayores y pequeños…

Os animamos a que lo leáis.

Un día en la playa

un día en la playa

A: Bernardo Carvalho   I: Bernardo Carvalho   E: Libros del zorro rojo, 2010 (1ªE: Planeta Tangerina, 2008)

Siete colores, blanco y negro incluidos. Rojo, verde, marrón, turquesa y arena.

Nos ha encantado la capacidad de síntesis del autor, que nos muestra lo esencial para comprender la historia. Lejos de ser un relato (en imágenes), simple, el autor consigue con tan pocos y escuetos elementos, crear misterio, duda, confusión e ilusión.

Nos transmite la quietud de un tórrido día de verano frente a un mar calmo. La inquietud y la extrañeza al avistar un objeto extraño en el agua. La impotencia desquiciante al contemplar un mar repleto de basura. La frenética actividad al inventar algo útil aprovechando todos los cacharros encontrados.

Nos ha gustado muchísimo la estética de este álbum en el que no se echa en falta ni una sola letra. Nuestros hijos lo han entendido sin necesidad de narrarlo y nos parece totalmente recomendable: estimula la atención y la concentración de los pequeños, que entran enseguida en el reto de comprender unas ilustraciones aparentemente sencillas, y proporciona varios temas de reflexión a los adultos (desde el más serio, la contaminación acústica, hasta el más prosaico,  la envidia corrosiva al imaginarnos en una playa desierta…)

La aventura formidable del hombrecillo indomable

la aventura formidable...

A: Hans Traxler   I: Hans Traxler   E: Anaya, 2007 (1ªE: Insel Verlag, 1979)

Absurdo y genial. Nos parecen los adjetivos que mejor definen el álbum ilustrado que os presentamos hoy.

Como muestra, la descripción que de la propia obra se hace en la contraportada del libro:

“Un hombrecillo, un verano, encontró una esponja a mano…”.

Así sin pena ni gloria, comienza la extraña historia

que le sucedió a un buen hombre

sin gloria, pena ni nombre.

Este hombrecillo sin nombre encuentra una esponja en un paraje extraño, la estruja y el paraje se inunda; volvemos la vista atrás, sí, se podía tratar del fondo del mar. A partir de aquí se desencadena una aventura sin límites. Cualquier cosa es posible, no sabes lo que te encontrarás al volver la página, y es esta expectación la que ha gustado tanto a nuestros hijos.

Tras compartir desván con un ratón de pesadilla, el hombrecillo podría embarcarse en un pequeño bote de papel, y es posible que después de surcar el campo sobre un gran barco con seis pies, se tope con una camisa alada que lo transporte a la luna.

Sólo una cosa es segura, toda página de nuestra izquierda rimará con la de nuestra derecha. ¿Os parece poco?, os aseguramos que dentro de este mundo irracional, la racionalidad de la rima lo hace comprensible.

Nos ha encantado. Puro divertimento.