¡Arriba las vacaciones!

Desde KIRIAKIbooks os queremos dar las gracias a todos los que habéis dedicado parte de vuestro tiempo a leernos con la esperanza de encontrar alguna recomendación interesante (esperamos que alguna hayáis encontrado)

Ha finalizado el curso, y como todos vosotros sabréis empieza la época más trepidante para nosotros, padres y madres.

Seguiremos visitando bibliotecas y librerías, pero nos tememos que de manera más anárquica, así que aunque de vez en cuando os presentaremos alguno de nuestros descubrimientos, probablemente no será con el ritmo con el que lo hemos hecho durante el curso.

Os animamos a todos a que hagáis un huequito a los libros infantiles en vuestras rutinas veraniegas y a continuación, a modo de resumen, os indicamos la selección de álbumes que de manera indiscutible han marcado nuestro curso:

1. Las aventuras de la familia Melops

melops

2. Frederick

frederick

3. Cartas a Ratón Pérez

cartas a Ratón Pérez

4. Todos los viernes

todos los viernes

5. Cuentos por teléfono

cuentos por teléfono

6. El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza

el topo que quería saber...

7. Olivia en Venecia

olivia en venecia

8.  Hombre Luna

hombre luna

9.  El monstruo peludo

el monstruo peludo

10. Sapo y Sepo, inseparables

sapo y sepo 

¡FELICES Y LECTORAS VACACIONES!

Yo voto por mí

yo voto por mi

A: Martin Baltscheit   I: Christine Schwarz   E: Lóguez Ediciones, 2007 (1ªE: Bajazzo Verlag, 2005)

“Yo voto por mí”, o la manera de que los pequeños entiendan como hemos llegado a tener los políticos que tenemos. Es una fábula que nos pone a todos en nuestro sitio, que no nos deja indiferentes y con la que todos nos sentimos identificados. Da igual el color, da igual la intención, da igual la motivación, el daño lo causa la convicción de tener la razón frente a otros que están “equivocados”, y no se dan cuenta de su error.

De una forma divertidísima, este álbum nos habla del marketing electoral, de la envidia por el poder, de los discursos populistas.

Además, estamos seguros de que la simple representación de ideologías muy reconocibles os hará reír: la hormiga comunista que exige una jornada laboral de 20 horas, la oveja nacionalista que reivindica que su lana le pertenece, la avestruz, que independientemente de su signo político promete construir aeropuertos y nuevas conexiones ferroviarias, el pastor alemán con indiscutible aspecto nazi, el toro Ferdinando, la representación de lo naif, del amor libre, del pacifismo…

Por reconocer, vais a reconocer hasta la abstención, en forma de ballena.

Tras la página que representa el día de las elecciones, con todos los animales mirándose con desconfianza y resentimiento, pasa lo que tenía que pasar, que por supuesto, no os vamos a desvelar.

Lo cierto es que este álbum es uno de los que más nos han hecho reír, hasta el momento (esperamos encontrar muchos más en nuestras incursiones en las bibliotecas…). Lo exagerado de los diferentes personajes ha encantado a nuestros hijos, que aunque, lógicamente, no entiendan la ironía con la que se están representando todas las ideologías que los adultos consideramos “tan importantes”, se ríen al leer, por ejemplo, que el recuento lo hace, de manera exhaustiva eso sí,  el topo, el único animal ciego de esta representación.

¿A que no adivináis quien es el nuevo Rey del reino animal?, hala, a la biblio.

Otto el oso de libro

otto el oso de libro

A: Katie Cleminson   I: Katie Cleminson   E: Editorial Juventud, S.A. , 2011.

Aparentemente, Otto es un oso de libro como otro cualquiera: los de Los tres osos, los de Ricitos de Oro, el del Discurso del oso o el de su colega Otto, de Tomi Ungerer. Pero al cabo de tres páginas, vemos que no es como ellos. Cuando nadie lo mira cobra vida y se dedica a explorar y a satisfacer sus curiosidades y sus pasiones: lee y escribe.

Pero un día ocurre algo, algo que un oso tan intelectual debería de haber tenido en cuenta (ejem…), y el pobre Otto se queda sin hogar: se queda sin libro.

Lejos de dejarse vencer por la angustia o la tristeza, y dado que Otto tiene recursos gracias a su pasión por la lectura, traza un plan para mejorar su situación. Así, decide lanzarse a la aventura de encontrar un nuevo hogar. Como es de esperar, no es algo que logre a la primera, y pese a la soledad y a la indiferencia que lo rodea, él no desespera y, continúa y continúa hasta que por fin, da con el hogar que todos los osos de libro habrían deseado.

No os diremos cual es, claro; un poquito de suspense siempre viene bien para impulsarnos hacia la biblioteca, pero os diremos que es una bonita historia que anima a los niños a valorar el hábito de lectura.

Un apunte sobre las ilustraciones de Katie Cleminson: debemos confesar (ya que en este blog nos hemos comprometido a contaros nuestras impresiones personales de los álbumes que leemos), que los colores utilizados no nos han convencido. Nos parece que dotan a la historia de un aura “pastel” que, en nuestra opinión, no le va mucho. Pero sí tenemos que decir en su favor, que el trazo de las figuras nos ha encantado. Esas líneas trazadas aparentemente con pluma, que engordan y adelgazan según la posición de la misma, dotan a los dibujos de una gran expresividad, que como ya hemos dicho, creemos que queda apocada por los tonos del coloreado.

¡El lobo ha vuelto!

el lobo ha vuelto

A: Geoffroy de Pennart   I: Geoffroy de Pennart   E: Corimbo, 2010 (1ªE: Kaléidoscope, París, 1994)

Ya va siendo hora de poner al lobo en su sitio. ¿Y si todos los que se sienten amenazados por él unen fuerzas y se enfrentan a sus miedos? Este álbum ilustrado optimista y valeroso da respuesta a esta pregunta.

¿Podríamos aplicarlo de alguna manera a lo que vivimos? Podríamos. Tal vez, al dejar que nuestros pequeños lean álbumes como este despertemos en ellos esa valentía despreocupada y animosa tan necesaria para ser feliz. Tal vez.

Bueno, a lo que íbamos: una noticia corre veloz por la campiña, ¡El lobo ha vuelto!, cada uno de los personajes que aparecen en el álbum, leen con atención el rotativo: “La hoja de col”, “El tirabuzón”, el “Diario de los bosques”, el sensacionalista “El carnero furioso”; todos ellos han amanecido con la misma noticia en portada. En grandes letras anuncian la vuelta del temido animal.

Poco a poco, según avanza la mañana y la noticia, temerosos personajes van acudiendo a casa del señor Conejo: los Tres Cerditos, los Siete Cabritillos acompañados por su mamá, el indefenso Corderito, Pedro el mentiroso y hasta una despistada Caperucita Roja.

Ya que están todos juntos, el señor Conejo propone preparar una deliciosa cena que les de valor, y cuando todos sentados alrededor de la mesa se disponen a comenzar: ¡BUM!, ¡BUM!, ¡BUM!, ¡llaman a la puerta!

Ya conocíamos a este autor gracias nuestra fuente literaria principal (R. nos referimos a ti) que nos prestó su álbum El lobo sentimental, que trataremos en otra ocasión.

Por lo que sabemos de él es un especialista en lobos, e intuimos que pretende resarcir al susodicho animal de todos sus pecados conocidos.

Es uno de esos álbumes que en un par de días se convierten en clásicos en nuestra casa. Nos tememos que en poco tiempo todos los miembros de la familia nos lo sabremos de memoria. Vale, sí, nos gusta, pero leer la misma historia una y otra vez durante un mes cansa al más pintado (de más de seis años). ¿O no os habéis dado cuenta de que ya no leemos las noticias sobre corrupción?