Lección de pesca

lección de pesca

A: Heinrich Böll   I: Emile Bravo   E: Dibbuks, 2013 (1ªE: Verlag Kiepenhauer & Witsch Gmbtt & Co., KG, Cologne, Germany, 1963)

Este álbum que os presentamos hoy es uno de los aciertos de sus Majestades los Reyes de Oriente en el recién estrenado 2014. La historia nos cautivó en la librería (la librería de “oriente”, se entiende, y les cautivó a ellos, a los Reyes Magos…), porque es una de esas fábulas que tanto gustan en nuestra casa y, que tras un texto sencillo y unas ilustraciones muy acertadas, encierran una aspiración universal: la búsqueda y encuentro de la felicidad. Es una historia que nos recuerda a Selma, de Jutta Bauer (KIRIAKIbooks 25.02.2013 ).

En aquella ocasión apuntábamos que se trataba de una historia para niños, pero también para adultos. Esa apreciación sirve de igual forma para este álbum que os traemos hoy.

La historia comienza una plácida mañana de “temporada alta” (la pista nos la da un turista con camisa florida y cámara en mano merodeando por el puerto) en un pequeño pueblecito costero.

Desde que el turista se auto invita a la barca del pescador entendemos su razonamiento (somos hijos del liberalismo, nos guste o no…). En algún  momento inicial incluso lo compartimos, hemos de reconocerlo, llegamos a pensar que el pescador es un poco vaguete…

El plan maestro del turista se va dibujando según avanzan las páginas, va aumentando su imaginación, sus ensoñadoras aspiraciones, su nerviosismo, su ansia…

Y el final es…evidente. La última imagen lo resume todo: la sencilla barca del pescador perdida en la inmensidad de una hoja en blanco; el pescador, feliz, sesteando sobre la almohada de sus redes y el turista, mareado, atolondrado por la inútil excitación de sus grandiosos planes.

Ha sido curiosa la reacción de nuestro hijo mayor (5 años): ha seguido la historia con atención, pero no entendía a dónde llevaban los planes del turista, no comprendía la secuencia de sus aspiraciones. Hemos descubierto, con gran alegría, que si bien el egoísmo es un sentimiento natural, primigenio, la codicia no lo es. ¿Hay esperanza?

Una curiosidad: esta historia es una adaptación de “Anekdote zur Senkung der Arbeitsmoral” escrito por Böll para el programa dedicado al día del trabajo, el 1 de mayo, de una cadena de televisión y radio alemana (NDR) en 1963. Veréis que es muy propio.

¡Nos ha encantado!, ¡gracias Baltasar!

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