Excusas Excusas

excusas excusas

A: Anushka Ravishankar I: Gabrielle Manglou   E: Takatuka, 2012 (1ªE: Tara Books Pvt. Ltd, Chennai, India, 2011)

Nos ha gustado mucho la imaginación desbordante de este álbum, la locura, la libertad de los pensamientos de este chaval indio. Las excusas, las excusas…¿pero cuando una excusa deja de serlo para convertirse en sueño?,  ¿en historieta en la que te zambulles?,  ¿cuando, incluso, pasa a ser la verdadera realidad en las cabezas de nuestros pequeños “literato-guionistas”? En KIRIAKIbooks estamos convencidos de que el protagonista realmente pensó que para limpiar su cuarto (obedeciendo sumisamente a lo que su madre le pidió, digamos que de manera ferviente), lo mejor era lanzar unos cuantos cubos de agua por el suelo. Creemos también que lo de “que le faltaban las cejas” era un inocente comentario que el crío compartió con su abuela para darle conversación, y no por molestar. Y también afirmamos que, sentado inmóvil en su silla en medio del salón, soñó con un artista que decoraba las paredes cual cueva de Altamira, y al despertar, ¡cual fue su sorpresa al ver que no era un sueño!

¿O no nos lo creemos? ¿o no estamos convencidos? ¿o no lo afirmamos? En fin, os lo dejamos a vosotros…

No nos negaréis que algunas de las excusas que se inventan nuestros retoños  os hacen reír (aunque sea por dentro) y pensáis con resignación ante esa imaginación desbordante: “si ni estudia ni trabaja, al menos se comerá una monda de naranja pensando que es un filete”

A ver, os confesamos que al principio las ilustraciones de este álbum nos resultaron extrañas. Imágenes abstractas a todo color mezcladas con fotografías de Neel  (el rey de las excusas) en blanco y negro. Además, la simbología india que nos pilla tan lejos (ojos por doquier, elefantes, vacas tumbadas entre la gente y el tráfico, turbantes, mostachos…) Pero, tras leerlo un par de veces, lo hemos entendido: todos los críos son iguales, aquí y en la China, pasando por la India. Da igual que sea un elefante o un toro, un ojo o un balón de fútbol, un turbante o una gorra…sólo son complementos.

Sí, nos ha gustado.

¡Fieras feroces!

fieras feroces

A: Chris Wormell I: Chris Wormell   E: Editorial Juventud, 2010 (1ªE: Random House Children’s Books, 2009)

Esta es una historia que ha fascinado a nuestros retoños (la hemos leído hasta tres veces seguidas, ¡uf!) pero que a los adultos nos ha dejado perplejos…por decirlo de alguna manera.

No todo es lo que parece: ¿qué pensáis si os decimos que la primera ilustración retrata a un niño menudo e indefenso sentado sobre el tocón de un árbol mientras un gran oso pardo le acecha tras los árboles del espeso bosque? Pues que nos encanta ilustrar a nuestros queridos niños sobre el bonito arte de la descuartización humana ¿no? Pues no. Y eso que cuando avanzamos y pasamos una página tras otra, el susodicho  niñito se encuentra con un elefante, un león, un cocodrilo, un lobo y una pitón.

Bueno pues, uno a uno, el niño va explicándoles a estos entrañables animalillos que su mamá le ha contado que el bosque está lleno de fieras feroces, que es peligrosísimo adentrarse en la espesura porque todos esas sádicas criaturas están deseando comernos de un bocado, aplastarnos de un pisotón, arrancarnos la cabeza en un plis-plas (esto del plis-plas ha causado sensación) Sí, esas escalofriantes historias se las ha contado su querida mamá, la que se supone que quiere que su niño sea feliz.

Todas estas fieras se quedan alucinadas escuchando las terribles fechorías de las que son capaces las otras fieras, las feroces, y no dan crédito a las palabras de Juan. Les mete el miedo en el cuerpo y uno tras otro se suman a la aterrada comitiva, que escruta el oscuro bosque con los ojos llenos de pavor.

De repente…¡un ruido de pisadas! ¡una luz!  o ¡un brillante ojo amenazador! y finalmente…¡el rugido más escalofriante que hayan oído nunca!

Como muchos de vosotros habréis imaginado (y perdonad que a los demás les desvelemos el misterio) se trata de la mamá. Bueno, de la madre. No, mejor, de la progenitora. Bueno, elegid vosotros el nombre que menos ternura de: en bata, con los pelos revueltos, una linterna y muuuuuchas ganas de echar la bronca.

Juan, arrastrado por la sobrehumana fuerza de la… señora, dice:

“Pero mamá, yo no he visto ninguna fiera feroz” (hasta ahora, se entiende…)

Las ilustraciones son geniales; nos han encantado las expresiones de las fieras feroces.

¡Ay!, las madres…

(Gracias M y O, vuestra librería es acierto seguro…)

Aurretik Ondoren

aurretik ondoren

I: Anne-Margot Ramsteis y Matthias Aregi   E: Ttarttalo, 2014 (1ªE: Albin Michel Jaunesse, 2013)

Hoy os presentamos algo diferente. Sí, es un libro y sí, es un álbum ilustrado pero tiene un “no se qué que qué se yo” que lo hace especial. ¿El estilo de las ilustraciones?, ¿lo inusual del número de páginas (176)?, ¿el atractivo diseño de la portada? o ¿el juego de pares de páginas donde se nos muestra el antes y el después?

Como habréis podido apreciar todos aquellos que no sois del País Vasco, el título no se entiende. Tenéis también la versión en castellano (Antes Después), pero no os preocupéis, Aurretik y Ondoren son las dos primeras y últimas palabras que encontraréis en el álbum.

A lo largo de las páginas vamos encontrando imágenes (normalmente relacionadas a pares: página izquierda-página derecha, aunque también hay cuartetos, cabriolas, marchas adelante, saltos hacia atrás…) que nos explican el antes y el después de un sinfín de cosas.

Antes: grúas y un amasijo de hierros y prismas, después: algo así como Manhattan; antes: un pastel de cuatro pisos, después: un solitario pedazo rodeado de migas; antes: una manzana reventona prendida de una rama, después: una masa chuchurría y marronácea agujereada por un gusano; antes: el huevo, después: la gallina; antes: la gallina, después: el huevo…y como éstos, muuuuchos “anteses” y “despueses” más.

Didáctico, divertido, sugerente, cínico, evocador…El paso del tiempo puede ser un milagro esplendoroso o un infierno aterrador.

Con niños, cada “antes” y “después” da para explorar misterios infinitos, y sin ellos, nos invita a sonreír ante las ocurrencias de los autores. Y ambos públicos disfrutamos de una ilustración sencilla, sincera, sin complicaciones. Cuidada y sugerente, y con unos tonos que nos han conquistado.

Nosotros lo encontramos en la sección de novedades de nuestra biblio, a ver si os tropezáis con él, merece la pena.

ZOOM

zoom

I: Istvan Banyai   E: Fondo de Cultura Económica, 2006 (1ªE: Viking, Penguin Books USA, Nueva York, 1995)

Hace tiempo que no os presentábamos un álbum ilustrado sin texto y, como en la familia KIRIAKI nos encantan, hoy os traemos uno de los mejores (ya sabéis, en nuestra opinión de inexpertos); es uno de los que más juego dan en nuestra casa.

Istvan Banyai, de origen húngaro y emigrado a los Estados Unidos, ilustró este álbum que fue considerado uno de los diez mejores libros del año 1995 por el New York Times Book Review. Nos ha hecho gracia descubrir que este álbum ilustrado SIN texto fue traducido a 18 idiomas…ejem. Se referirán a la dedicatoria, teniendo en cuenta que el título fue el mismo en todas las ediciones…

Bueno, vamos a lo nuestro:

Abrimos la primera página y encontramos una ilustración que no entendemos. “¿Qué será?”, sentimos curiosidad, queremos continuar. La segunda página resuelve nuestras dudas y ya hemos entendido el juego. Ahora, queremos jugar. Istvan nos quiere contar algo y para ello ha comenzado acercándose muuuucho a un detalle insignificante. Ilustración tras ilustración se va alejando y vamos entendiendo el contexto, el contenedor.

El viaje da para mucho: consigue mezclar unas vacaciones en un enorme transatlántico con la trepidante actividad de un día de labor en Nueva York, la quietud del horizonte de un desierto en Arizona, una paradisíaca playa indígena…y así hasta el infinito (y más allá). Hasta el todo. Hasta la nada.

Os aconsejamos que probéis el viaje de vuelta y que “leáis” el libro al revés. En una dirección vamos abstrayendo, en la otra, concretando.

Las ilustraciones son muy atractivas, sugerentes y llenas de colores vivos.

Mil historias dentro de una sola. Un álbum que se ve en 30 segundos o en una hora, depende de lo que el público desarrolle las escenas.

Os lo recomendamos fervientemente.

Y si os engancha tanto como a nosotros podéis continuar con RE-Zoom, mismo juego pero más historias e ilustraciones con las que disfrutar.

¡Feliz viaje!