Aventuras de “La mano negra”

aventuras de la mano negra 3

A: Hanss Jürgen Press I: Hanss Jürgen Press E: Espasa Calpe, 1981 (1ªE: Otto Maier Verlag Ravensburg, 1965)

¡Ay! ¡Cómo hemos disfrutado! Este álbum que os presentamos hoy reúne un montón de las características que en KIRIAKI apreciamos en los álbumes ilustrados: acción, ironía, misterio y algo fundamental: excepcional unidad entre texto e imágenes (tan excepcional que el uno sin las otra y las otras sin el uno, no nos sirven de nada…)

“La mano negra”: pandilla de chavales aparentemente sin cole, sin padres y sin tener que comer nunca hígado ni brócoli (es decir, libres y felices) que emplean su tiempo en descubrir enigmas apasionantes, dejando a los adultos que los rodean (astutos policías inclusive) ojipláticos ante su extrema sagacidad.

Esta edición que os presentamos (adquirida en un rastro de segunda mano, ¡qué placer!) consta de cuatro interesantes casos de robos, falsificaciones y contrabando. Siempre el mismo esquema: un capítulo cada dos páginas; a la izquierda el texto, el cual siempre nos plantea un enigma que, gracias a las ilustraciones de la derecha y a nuestra capacidad de observación, podemos descifrar. De esta manera, cada una de las historias nos mantiene alerta, ya que se requiere de la colaboración activa del lector para continuar avanzando en la investigación.

Además, un aliciente final: en función de los aciertos totales, del número de pistas encontradas, podrás determinar tu talento de detective gracias a una escala que encuentras en la última página.

Muchos conocíamos a Wally, que conseguíamos localizar gracias a su camiseta rayada, pero no sabíamos que fue Hanss Jürgen Press uno de los creadores del “Wimnulbild”, un género de la ilustración que consiste en dibujos muy recargados y repletos de detalles que tiene como objetivo el animar al lector a investigar y a descubrir enigmas incrustados en la ilustración.

Nos ha enganchado a todos y no podíamos desviar la vista de las detalladas ilustraciones hasta dar con la respuesta…uff…vamos a mirar al infinito para descansar los ojos…¿qué se ve allí lejos? ¡otro álbum ilustrado! Hala, a por él.

¡Yo primero!

yo primero

A: Michaël Escoffier I: Kris Di Giacomo E: Editorial Océano S.L., 2014 (1ªE: Editions Frimousse, 2010)

Somos pavos. Pero pavos, pavos, pavos. Para que os hagáis una idea ahí va el chiste preferido de la familia:

“-Hola, buenos días, ¿es usted María José?

– No, no, soy José María

– ¡Ah, perdone!, habré marcado al revés…”

Apenas seis frases sencillas y unos cuantos “¡Yo primero!” hacen de este álbum ilustrado uno de los más divertidos que han entrado en nuestra casa. Sintético y efectivo retrata, sin duda, a nuestra familia y a la vuestra (si tenéis más de un retoño).

¿Quién quiere galletas? ¡yo! ¡yo! ¡yo primero! O ¡Vamos, a la bañera! ¡Quién se mete? ¡yo! ¡yo primero! O ¿quién quiere ayudarme a arreglar esta mesa con clavos puntiagudos y pegamento instantáneo? ¡yo primero! ¡yo primero!

Pues esto es, más o menos, lo que retrata el magnífico álbum ilustrado que hoy os presentamos pero, en vez de una familia de descerebrados humanos, la protagonizan mamá pata y sus cuatro patitos. Tres de ellos educados y respetuosos, apocados y obedientes. El cuarto, culo inquieto, metralleta, avasallador y descarado (un niño vamos).

A la voz de ¡A comer! este pato rapidillo y atolondrado echa a correr aleteando como un poseso: ¡Yo primero! ¡Yo primero! Se oye: ¿Qué hay de comer hoy? Responden: ¡Pato!

Ups… Su reacción (que por supuesto no os vamos a destripar) nos ha arrancado una carcajada. Sin lugar a dudas, le podríamos poner nombre propio a este pato alocado  e inocente…

Queremos hacer una mención especial (como legítimo jurado de los cuentos que entran a nuestra casa) a la ilustración, que nos ha encantado: tan sintética y sencilla como el texto, con un par de trazos clava las expresiones de estos patos ¡qué poder tienen un par de cejas y un pico!

Bueno, esperamos haberos trasmitido lo genial que es este álbum.

¡A por él! Por favor…

Feliz Feroz

feliz feroz

A: El Hematocrítico I: Alberto Vázquez E: Grupo Anaya, 2014

¿Puede haber mejor recomendación de un hotel en Benidorm, para pasar unos días en febrero, que la de un venerable jubilado? Pues bien, este álbum que os presentamos hoy fue recomendado al proveedor de libros de sus Majestades de Oriente por una niña entusiasta rendida a la ironía de esta genial historia.

¿Os imagináis una Caperucita sin cesta de merienda? ¿Unos cabritillos viviendo en una casa sin reloj? ¿Unos cerditos sin pereza? ¿Una Matilda que prefiera los videojuegos a la lectura? Pues en Feliz Feroz encontraréis a un Lobo Feliz. No está enfadado con el mundo, ni trama astutos planes para conseguir su ración de carne fresca, ni miente, ni aúlla, ni ataca. En vez de eso, ayuda a cruzar a las viejecitas, prefiere las zanahorias a los conejos y, es tan amable y atento, que es invitado a merendar por la abuela de Caperucita. Vamos, la vergüenza de la familia.

En un desesperado intento de educar a su retoño en la ferocidad más feroz, su mamá lo envía a pasar el verano en casa de si tío soltero, feroz ferocísimo, con la esperanza de que meta a su sobrino en vereda y le enseñe, de una vez por todas, a ser cruel y sanguinario, es decir, el orgullo familiar.

Pero las clases particulares no pueden empezar peor:

“-¡Hola tiíto! ¡Cuánto tiempo sin verte! ¡Dame un besito!

– ¡Pero qué besito ni qué besito!”

Una y otra vez “tiíto” intenta insuflar en su “tiernito” sobrino las ansias de sangre y destrucción pero, una y otra vez, aflora en el lobezno su naturaleza pacifista…

¡Nos lo hemos pasado genial! ¡Cómo nos conoce Baltasar!

Además, las ilustraciones nos han encantado (recomendamos que os fijéis en los ojos de los personajes: frente a la expresión astuta y carnicera del “tiíto”, veréis las cándidas pestañas del aprendiz).

Os lo recomendamos ardientemente pero, ya sabéis, ante todo, os lo recomiendan nuestros retoños.

Otro año más…¡han venido!

¡Gracias, gracias gracias!, Melchor, Gaspar, Baltasar, Olentzero, Papa Noel, Santa Claus, o quien quiera que seas, ¡gracias!. Habéis vuelto a acabaros el vino y habéis vuelto a dejar el agua sin probar…vamos conociendo vuestros gustos…Pero además, otra vez habéis dado en el clavo con todos esos cuentos que, con la excusa de tener niños en casa, dejáis bajo el árbol, aunque vosotros bien sabéis que no sólo son para ellos…

Esperamos (ardientemente) que vuestras casas también se hayan llenado de páginas y páginas en estas fechas de turrón y pandereta. En KIRIAKIbooks estamos deseando compartirlos con vosotros, así que… ¡vamos allá!