Dientes de león

dientes-de-leon

A: Jang-Sung Kim I: Hyun-Gyung Oh E: Tramuntana, 2016 (1ªE: Iyagikot Publishing, 2014)

Un diente de león es un diente de león. Es el mensaje claro y rotundo que nos transmite este álbum. Nada más. Y nada menos.
Es poesía, es filosofía, es descripción. Es genial.
Estamos seguros de que nuestra opinión, o nuestro comentario, no va a estar a la altura pero no podemos pasar sin recomendaros esta delicia (en cualquier otra de nuestras entradas esto podría sonar cursi, pero en este caso, es necesario)

Un diente de león es un diente de león. Cuando nace, cuando crece, cuando se desarrolla y cuando muere. Siempre. Y viva donde le haya tocado vivir.
¿Y un hombre? ¿y una idea? ¿y un sentimiento?, pues también.

No podríamos pensar un apellido más apropiado para este ilustrador (sobre el que pensamos investigar a fondo): Oh. ¡Oh!. Sus ilustraciones nos han dejado mudos. Reconocemos todos los dientes de león que representa: los del campo y los de la ciudad. Los de los resquicios de una grieta en la pared y los maduritos que ven volar sus blancos cabellos, despidiéndose de ellos para siempre (o dando la bienvenida a los que brotarán gracias a sus simientes)

No sabemos si es un álbum ilustrado para niños. Bueno, desde luego que lo es. Pero no sólo. Nos gustaría encontrarlo también en las estanterías de adultos. La reflexión que nos propone es necesaria para todos.
¿Y alguien que ha nacido en un pequeño pueblo fronterizo que se ve obligado a huir de su tierra y se encuentra con la infame y vergonzosa barrera de quién se cree la cuna de la cultura? Pues él también es un diente de león.

Indispensable.

 

Anuncios

La señora María

la-senora-maria

A: Cesc Noguera I: Raúl Gesalí E: Takatuka, 2013

Con la llegada del buen tiempo, la señora María traslada su lugar de residencia a un banco del parque. Empuja hasta allí el carro de la compra con su equipaje y extiende una preciosa cortina de ducha por si se tiene que proteger de una lluvia estival. Le encanta charlar con la fauna urbana: palomas, gatos, ratones, etc. y agradece la sombra de los plátanos brindándoles amorosos abrazos a sus troncos y acariciando su arrugada corteza.
Pero de vez en cuado se siente sola, y tiene frío, y le embarga la tristeza, lo que en ocasiones le lleva a chillar, a refunfuñar y a beber más de lo debido. Esto hace que la gente la mire con desconfianza y temor.

Pero Ennatu es diferente (o no, igual está dentro de todos nosotros) y un día escucha un sonido extraño que ejerce en ella una atracción insuperable. Siente que tiene que acudir, se tiene que acercar, tiene que implicarse.
Y es así como Ennatu levanta la colorida cortina impermeable y descubre a María, una mujer con nombre propio (hasta con apellido…) que combate la soledad regalando cuentos a quien quiera escuchar (tenga o no tenga plumas)

Una lección. Una llamada de atención (para toda la familia)

Tania Val de Lumbre

tania-val-de-lumbre

A: Maria Parr I: Zuzanna Celej E: Nórdica Libros, 2015 (1ºE: Det Norske Samlaget, 2009)

Tania Val de Lumbre es una enchufada que venía recomendada por nuestra librería de referencia, Chundarata, y hay que decir que esta pelirroja, el terremoto de Val de Lumbre, ha cumplido nuestras expectativas. La edición prometía; el formato, la ilustración exterior y las guardas, pero ha sido ponernos a leer y olvidar, incluso, todo el bello envoltorio; por dentro aún era mejor.

Tania es única, por especial y porque es la única niña de un pequeño (minúsculo) pueblo rodeado de mar helado y montañas nevadas. Es inquieta, irreverente, activa y feliz. Es valiente, ama su pueblo y las montañas. Esquía, se desliza por las terribles pendientes en trineos experimentales. Ayuda a su padre en la granja que tienen por hogar y echa de menos a su madre, que pasa largas temporadas fuera de casa estudiando el nivel del mar y atendiendo a los destrozos del cambio climático. Adora a sus tías mellizas que estudian en la ciudad y vuelven a Val de Lumbre por vacaciones.

Pero lo que de verdad define a Tania, lo que le hace disfrutar de su vida, lo que le conmueve, la razón por la que puede ser completamente ELLA, es su amigo Gunnvald. De 70 y muchos años.
Tania y Gunnvald se quieren a rabiar. No se lo demuestran constantemente (no es necesario entre los amigos de verdad) o, al menos, no utilizan gestos superfluos. Se ayudan entre sí, están atentos al otro y disfrutan haciéndose compañía.
Pero un día Tania descubre que no lo sabía todo a cerca de Gunnvald y que todos los adultos de Val de Lumbre habían escondido un súper secreto de su amigo del alma.

Con este álbum hemos olido la nieve, hemos notado el viento gélido en nuestra cara al deslizarnos por las montañas, hemos descubierto cuevas secretas tras cascadas salvajes y hemos disfrutado con los saltos en trineo. Pero también hemos sentido el dolor de sentirse traicionado, la incapacidad de comunicarse cuando uno está dolido, el valor de la amistad, la soledad y el perdón.
¡Ah! Y hemos oído la música de las montañas. Música de cuerda.

Un álbum genial que trata la relación entre niños y adultos como nos gusta en KIRIAKI: sin chorradas.

Inventario ilustrado de los árboles

inventaro-ilustrado-arboles

A: Virginie Aladjidi I: Emmanuelle Tchoukriel E: Kalandraka Editora, 2014 (1ºE: Albin Michel Jeunesse, 2012)

¡Qué bonito! ¡Qué buen rato!

Hoy os traemos un álbum informativo. Es posible que en estos años hayamos comentado algún otro álbum que entre dentro de este amplísimo saco con la etiqueta de “informativo”, pero a pesar de las enseñanzas de Ana Garralón, posiblemente en KIRIAKI no siempre sepamos clasificarlos como les corresponde.
Bien, en cuanto a éste, es informativo informativo. Sin duda. Es un inventario (de 57 especies) ilustrado (por una ilustradora formada en el dibujo científico) de los árboles (clasificados según el tipo y forma de sus hojas)

Nos ha gustado mucho encontrar nuestros árboles favoritos aquí representados, esos que vemos en nuestros paseos por los bosques (castaños, robles, hayas…) Reconocer su porte, sus hojas y sus frutos ha enganchado a los pequeños KIRIAKIs. Pero nos ha gustado más todavía descubrir nuevas especie: el panapén, el ombú, el guapavurú…
Y lo que ya nos ha llenado de placer han sido las curiosidades ligadas a algunas de las especies, así como poner “cara” e “historia” a míticas especies, muchas de ellas muy literarias: el baobab, la mandioca, el mangle…

¿Sabíais que Hollywood significa “bosque de acebos”? ¿Sabíais que el ginkgo fue una de las pocas especies que sobrevivió a la bomba atómica? ¿O que la savia del liquidámbar es el antepasado natural del chicle?
Bueno, os contaríamos el libro entero.

Os garantizamos un buen rato en compañía de este álbum. Escuetas descripciones y un par de datos técnicos que preceden a lo que definitivamente nos ha atrapado: las interesantes curiosidades que Virginie nos regala.