Gorila

A: Anthony Browne I: Anthony Browne E: Fondo de cultura económica, México, 1991 (1ªE: Julia MacRae Books, Londres, 1983)

¡Qué padre más sieso!

Ana, la protagonista de esta historia e hija del susodicho, nos ha conquistado desde la primera ilustración en la que se la ve absorta mirando un libro.
No hay duda: su pasión son los gorilas. Los dibuja, lee sobre ellos, come sus cereales, ilustraciones de gorilas adornan su habitación…Y atención a las obras de arte colgadas en las paredes de su casa.

El padre es más tieso que una escoba. Se abotona la camisa hasta arriba, no sonríe. Siempre pulcramente vestido, trabajando, concentrado, ausente…sin tiempo para Ana.

Ana sube a acostarse a su cuarto. Mañana será su cumpleaños y le ha pedido a papá…¡un gorila!
Aunque parezca mentira, papá le ha oído y a la mañana siguiente encuentra un bonito simio sobre su cama (pero de juguete…) Ella esperaba otra cosa. Necesitaba un gorila que jugase con ella. Quería salir a pasear con su nuevo amigo, hablar con él, contarle cosas. Quería correr con él aventuras trepidantes, ir a bailar bajo la luz de la luna…
¿Lo ha soñado?¿Lo ha vivido?
Tras bajar las escaleras atropelladamente para contar a su padre lo sucedido, sólo tiene una certeza: lo volverá a hacer (atentos al bolsillo trasero del transformado padre).

Genial.
P.D. La tarta de cumpleaños con gorilas vedette-s no tiene desperdicio (y tantos y tantos detalles…)

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Palabra de ratón

A: James Petterson I: Chris Grabenstein E: Duomo Ediciones, Antonio vallardi Editore S.u.r.l., Milán, 2018 (1ªE: 2016)

Siguiendo la línea de sinceridad patológica que nos caracteriza, debemos deciros que este álbum no nos ha gustado a todos por igual. No pasa nada. Es la vida.

A los KIRIAKIs veteranos no nos ha acabado de cuajar. Nuestras mentes analíticas y críticas (aburridas al fin y al cabo) han detectado un par de debilidades en esta historia:

  1. Un poco de simpleza en el desarrollo de los acontecimientos, un poco repetitiva, previsible y con una pizca de más de “buenismo”
  2. Un problema de ritmo derivado de unos capítulos excesivamente cortos.

Vale, ya lo hemos soltado.

Pero en KIRIAKI somos cinco así que os vamos a contar el resto de impresiones
Hemos cogido cariño a Isaías, un pequeño ratón de laboratorio, listo como él solo y de un azul radioactivo difícil de olvidar.
Su valentía y buen corazón nos han ablandado por momentos y el espíritu de equipo, el sacrificio y la generosidad del protagonista y sus amigos inspiran al más pintado.
Además, ha puesto en nuestra mente el controvertido tema del uso de animales para pruebas de laboratorio, lo que nos ha llevado a tratar el tema en familia.

 

O muy largo para la edad a la que le correspondería el tono de esta historia, o muy simple para la edad a la que le correspondería su extensión.
En conjunto, en el hogar KIRIAKI ha sobrevivido porque lo hemos leído en alto, pero no sabemos que hubiera pasado de haberlo leído en solitario.

Tristán encoge

A: Florence Parry Heide I: Edward Gorey E: Blackie Books, 2017 (1ªE: 1971)

Es curioso ver como reaccionan los adultos frente al problemón de Tristán. Tristán encoge. Pero nadie parece darle importancia.

Él se dedica a reivindicar su mengua allí dónde está, con educación pero con firmeza; la realidad es muy tozuda.

El conductor de autobús no cree que sea él, lo toma por su hermano pequeño (Tristán no tiene hermanos…) La maestra le recrimina su actitud de llamar la atención, su infracción de las normas del colegio. El director del colegio finge ser su aliado, su amigo, el que comprende sus problemas. No le hace ni caso, vaya. Y sus padres…directamente lo ignoran.

Al final del día, cansado de tropezar con la tela sobrante de sus pantalones, cuando es ya capaz de meterse bajo su cama sin ni siquiera agacharse, parece que descubre el porqué de su penuria. ¿Será capaz de frenar su inminente desaparición? ¿Volverá todo a ser como antes? ¡Cuidado!, puede que las respuestas a estas dos cuestiones sean diferentes…

Hemos conocido recientemente el trabajo de Edward Gorey, gracias a las II Jornadas de Álbum Ilustrado de La Rioja (y por ende, a las tomasas). Este excéntrico ilustrador no nos ha dejado indiferentes. Altamente prolífico y polifacético nos empuja con su obra a querer conocer más y más de su trabajo. Inspirador de la estética explotada por Tim Burton, admirador de Drácula, creador de criaturas fantásticas y el mejor dibujante de papel pintado que en la tierra haya existido.

No sólo os recomendamos este álbum genial, sino que os animamos, os empujamos, os obligamos a que echéis un vistazo a la obra de Gorey.

El árbol generoso

A: Shel Silverstein I: Shel Silverstein E: Kalandraka (1ªE: Evil Eye, 1964)

Bueno Selby, ya intuímos con tu Leocadio, un león de armas tomar que además de divertirnos nos hablabas de indentidad y, con El árbol generoso, hemos confirmado tu profundidad.

El amor incondicional que un árbol siente por un niño, por SU niño, lo empuja a darle todo lo que tiene. Que es mucho.
El niño va creciendo, descubre el mundo y llega un momento en el que el árbol nos es suficiente. O ya no lo es todo. Sí, vuelve a él cada vez que está perdido, cuando necesita algo; cada vez que se encuentra sólo o precisa consejo. Porque el árbol siempre tiene para él una palabra reconfortante, una actitud comprensiva; una manzana, una hoja, unas ramas o un tronco que saquen al niño de un apuro.
Hasta siendo un simple tocón lo es todo para el ya anciano niño.

Un álbum genial que tiene mucha “chicha”.
El progenitor que no se vea en este árbol, que se lo haga mirar.
Muy recomendable.

No es caca

A: Mark Sommerset I: Rowan Sommerset E: La Galera, 2017 (1ªE: Dreamboat Books, 2017)

En esta familia de simples lo escatológico no falla. Poned una buena caca en un álbum que ahí está la familia KIRIAKI riéndose con ganas de la simpleza. Eso sí, debe de estar acompañad de ingenio.
Queremos ser amigos de la oveja Berta, ¡ya!. Y Amaro, Pavo Raro, no nos hemos reído de ti, nos hemos reído contigo.
Berta consigue convencer a Amaro de que esa montañita de esferitas marrones es en realidad un puñado de píldoras inteligentes. Gratis. Pero sólo para pavos.
Ciertamente, estas píldoras te hacen mucho más inteligente. Desde la primera dosis consiguen que pienses mucho más en lo que haces.

Para reírte a gusto. De cabeza a por la próxima aventura: No es pipí.

Noche de tormenta

A: Michèle Lemieux I: Michèle Lemieux E: Lóguez Ediciones, 2000 (1ªE: Beltz Verlag, 1996)

¡Lo que da de sí una noche de tormenta!

Esta noche de tormenta en concreto, ha condensado todas las preguntas fundamentales de nuestra infancia, las que aún nos hacemos y alguna de las que nos queda por hacernos.

Igual no todos todas. O no todas a la vez. O no todos en el mismo momento de nuestra vida, pero haciendo un sondeo en la familia KIRIAKI hemos visto que entre todos nos hemos preguntado casi todo. Respuestas…pocas. ¿Alguna? Una o ninguna. Pero caminos, recorridos, reflexiones, miedos, certezas, alegrías e incertidumbres, muchas.

Hay que preguntarse para crecer, para madurar, para rectificar.

A veces las preguntas son consecuencia de un miedo irracional, otras de una debilidad o de una intuición. En ocasiones es una circunstancia, algo ajeno a nosotros, lo que nos impulsa a interrogarnos.

Nos ha encantado este álbum de filosofía ilustrada que nadie puede leer y quedar indiferente. Y nos ha servido para darnos cuenta de que las preguntas perduran a lo largo de las generaciones, ya que los más pequeños KIRIAKIs  nos han confesado sus preguntas (que habitualmente les asaltan con nocturnidad y alevosía) y coinciden con las que los KIRAKIs veteranos nos hacíamos en nuestros años mozos.

¡No les queda nada por preguntarse!

El ratón que quería hacer una tortilla

A: Davide Cali I: María Dek E: Patio Editorial, 2017

Título original: “Good Morning Neighbour”. No somos quienes para opinar si el título elegido por el autor era o no apropiado, pero…era el que él eligió. En fin.

Davide Cali es un viejo conocido de la familia KIRIAKI (El enemigo, La casa más grande del mundo, Malena Ballena, etc.) y ya intuíamos que se podía tratar de un álbum con moraleja, con mensaje, con “voyaescribirloqueamímeparecequeestábienqueparaesosoyelautorypunto”. Pues muy bien Davide, nos gusta leerte.

Todo comienza cuando un ratoncillo de campo decide hacerse una tortilla pero no tiene huevos (valentía le sobra, eh?) Va pidiendo un huevo a un vecino tras otro, los que, a falta de huevos, le van ofreciendo distintos ingredientes. Finalmente, con todo lo reunido, deciden hacer un apetitoso pastel de manzana, canela y pasas. Tiene un aspecto inmejorable y huele fenomenal. Es hora de repartirlo pero… ¿entre cuantos?

No solo la ejecución, la idea también es importante. Estamos de acuerdo contigo Davide.
Hasta la próxima Cali.

El mono del asesino

A: Jakob Wegelius I: Jakob Wegelius E: Sushi Books, 2016 (1ªE: Bonnier Carlsen Bokförlag, 2014)

Teníamos pendiente hablaros de esta maravilla.

Hace un tiempo os contamos que habíamos leído “La leyenda de Sally Jones” y ya os anunciábamos que Sally había calado hondo en la familia KIRAKI. Pues bien, después de aquel aperitivo que tanto nos gustó, hemos leído el ladrillo que Jakob Wegelius propone, en un acto de valentía sin precedentes por parte de la editorial, para un público lector de alrededor de 10 años: 618 páginas que nos han mantenido en vilo, desde la primera hasta la última.

Conocíamos los orígenes de Sally, pero las vibrantes aventuras de este álbum superaron las expectativas de los pequeños KIRIAKIs. Música de fado, olor a taller de luthier, puertos nocturnos inquietantes y exóticos palacios componen el ambiente de fondo de esta maravillosa aventura que nos hace viajar desde el barrio de Alfama, en Lisboa, hasta Alejandría, desde aquí a Bombay, a Karachi, a Cochín.

Hemos conocido a estrellas musicales, comerciantes desalmados, marineros sin escrúpulos, una cantante de fados, un luthier adorable, inspectores corruptos y hasta un Maharajá. Algunos son lo que parecen. Otros parecen lo que no son. Y entre todos ellos han mantenido nuestro corazón agarrotado, de susto en susto, de esperanza en esperanza.

Mientras que en “La leyenda de Sally Jones” supimos sobre cómo Koskela salvaba la vida de Sally Jones y le ofrecía su amistad incondicional, en esta nueva aventura es Sally la que intenta devolver el honor a su querido Koskela y desenmascarar una injusticia insoportable y cruel.

Las ilustraciones, tan geniales como las de “La leyenda de Sally Jones”, no toman tanto protagonismo en este álbum, pero hemos vuelto una y otra vez a lo largo de la lectura al índice ilustrado de personajes de las primeras páginas, una guía muy útil que nos ha orientado tanto como nos ha desorientado.

Genial.
El día que acabamos de leerlo nos quedamos tristes porque íbamos a dejar de ver a una vieja amiga.
Sally, escríbenos pronto, por favor.

Duermevela

A: Juan Muñoz-Tébar I: Ramón París E: Ediciones Ekaré, 2017

Intimidad, calma susurros. Hemos disfrutado de este álbum en silencio. Nos hemos descubierto pasando las páginas despacito, para no despertar a nadie, para no arruinar la magia.

A Elisa le cuesta dormir. Pero no es porque se esté haciendo preguntas, es porque le gusta disfrutar de ese momento de semisueño en el que todo es posible, en el que te sientes flotar y estás a gusto y seguro.

Es el momento en el que nada asusta y menos aún si tienes un compañero como Estebaldo, tan achuchable y calentito.

Elisa y Estebaldo dan un paseo nocturno a través de la frondosa jungla descubriendo secretos habitantes. Tan fieros ellos durante el día y tan inofensivos en la quietud del sueño nocturno.

Ha sido como leer un cuento de noche, alumbrado por una linterna y metido en una tienda de campaña. ¡Qué gustito!

¿Sabéis que es lo mejor? que es un lugar que conocemos todos: Duermevela.