El imprevisto caso del chico en la pecera

A: Lisa Thompson I: Ilustración de cubierta: Mike Lowery E: Editorial Planeta, 2017

Matthew Corbin es un chaval de 12 años que padece TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) Desde el principio intuimos que algo le pasa, siempre parapetado en el interior de su habitación, viendo la vida pasar a través de su ventana. Pero aún no sabemos qué nombre dar a su dolencia.
Poco a poco, vemos como esa enfermedad condiciona su vida y la relación con sus padres y con sus vecinos. No siempre fue así. O, al menos, no con tanta intensidad, pero una cosa y otra lo llevaron a encarcelarse en esta prisión invisible que ahora es su propia cabeza.

Desde nuestra humilde opinión, la presentación y el desarrollo que la autora hace del TOC es acertada, real; es de verdad. Si a esto (que ya es un logro en sí mismo), le sumamos el hecho de que con todas esas limitaciones autoimpuestas decide esclarecer un misterio escalofriante, este álbum se convierte en una historia que atrapa al lector desde la primera página.

Un niño de 15 meses ha desaparecido y Matthew, desde su atalaya, es la persona que más información tiene al respecto: durante todo el día, no hace otra cosa más que observar a sus vecinos.

A lo largo de la lectura vamos acompañándolo en sus pesquisas y vamos siendo testigos de cómo se enfrenta a sus limitaciones, de cómo va siendo consciente de su enfermedad y de cómo, finalmente, decide embarcarse en esa tarea durísima que es el intentar mejorar, enfrentándose a todos esos obstáculos que en su cabeza ve como infranqueables.

Intrigante, divertido y profundo. Lo tiene todo.
Muy recomendable.

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El misterio del león de piedra

A: Ulises Cabal I: Gabriel Hernández Walta E: Ediciones Luis Vives, 1988

Ulises Cabal. Escritor, librero, detective…Realidad y ficción se entremezclan hasta hacernos sentir que conocemos a Ulises de toda la vida, que queremos tomar un té, un café, un cola cao o lo que sea con él, en su librería llena de encanto. Ediciones únicas, libros misteriosos, pura historia y leyenda escondida en sus estanterías. Leyendo este álbum hemos olido las páginas de sus libros, la humedad de los pasadizos, las flores de la Alhambra.

Uno de los doce leones de piedra del Patio de los Leones de la Alhambra ha desaparecido. O eso parece. Y es Ulises, junto con su salerosa prima Charito, el primero que repara en ello tras descubrir un pasadizo secreto que comunica su librería con la mismísima ciudad andalusí.

Washington Irving, Boabdil, Mahoma, Isabel la Católica…así como quien no quiere la cosa, Ulises (escritor) introduce historia en la historia, dotando a la aventura de una épica atemporal que nos ha encantado.

Nota de un lector de 8 años: me ha gustado mucho y lo recomiendo porque, al leerlo, pareces el propio investigador.

La leyenda de Sally Jones

A: Jakob Wegelius I: Jakob Wegelius E: Sushi Books., 2016 (1ªE: Bonnier Carlsen Bokförlag, Estocolmo, 2008)

La leyenda de Sally Jones es la “precuela” de El mono del asesino, que algunos ya conoceréis (si lo habéis visto, es un ladrillo que no se olvida fácilmente)

Jakob Wegelius comenzó a hablarnos de Sally Jones de sopetón, con un libro de 618 páginas que asusta al más pintado (más aún si tiene menos de 10 años) Así que, parece que para compensar el esfuerzo, nos regala un genial álbum ilustrado con mucho dibujo y poca letra en el que nos cuenta la historia anterior de nuestra querida Sally Jones, la entrañable y trabajadora gorila procedente de las selvas del Congo, que ha vivido más aventuras y desventuras que el mismísimo Willy Fog.

Gracias a este álbum el lector llega a comprender la estrecha relación entre Sally y el marinero Koskela, la importancia de su pequeño carguero, el Hudson Queen y la naturaleza leal del simio.

Sally fue robada de su hogar al poco de nacer y pasó de mano en mano hasta que conoció a Henrry Koskela, la única persona que se compadeció de ella y supo apreciar su valía.

A lo largo de las páginas de este álbum, Sally viaja de el Congo a Estambul, de Estambul a Grecia y de allí a Egipto. Navega a través del Océano Indico y llega a Borneo, pasa por Singapur y desde ahí, ya con Koskela, comienza su aventura americana pasando por San Francisco, Nueva York…

“Trabaja” (ya entenderéis las comillas) en el Pera Palace, sube a la torre Gálata, deambula entre calles oscuras y destartalados muelles de varias ciudades portuarios. Conoce a estafadoras de pedrigrí, a ruines magos de fama mundial, a científicos mentirosos y marineros desalmados.

Y a nuestros KIRIAKIs les ha sabido a poco…Así que hemos empezado el de las 618 páginas.

Un álbum genial. Preciosas ilustraciones y un aire de novela clásica de viajes y aventuras que ha ensanchado el mundo de nuestros pequeños.

¡A por él!

El pequeño tigre rugidor

A: Reiner Zimmik I: Reiner Zimmik E: Kalandraka, 2009 (1ªE: Atrium Verlag, Zürich, 1960)

Al pequeño tigre rugidor (PTR), se le hacían pequeños los bosques de Sosnovia y su interminable extensión. PTR es inquieto. Quiere conocer mundo, se aburre entre sus pinos y sus rocas. Crecidito por su enorme popularidad entre los animales del bosque, y envalentonado por la potencia del eco de su rugido cuando retumba entre las peñas de su hogar, se atreve a desatender el consejo de sus amigos: “Es mejor quedarse aquí. Vale más malo conocido…”

“¡Qué va! ¡A mí no me pillan! Contesta el PTR con arrogancia, echando a correr hacia lo desconocido. Pero fuera del abrigo de sus peñas, más allá de su querido bosque, su rugido no resulta tan aterrador, de hecho, no da miedo a nadie, ni siquiera susto.

De modo que su osadía le lleva a ser capturado por una panda de desalmados bandidos (¡que beben y fuman para celebrar sus golpes!)
Expertos del mal como son, desarrollan un plan sibilino: venderán el tigre a un zoo, lo robaran por la noche, volverán a vendérselo a otro, lo robarán una vez más…y así verán crecer su fortuna hasta el infinito.

Pero aún en esas condiciones el encantador tigre sigue gozando de la simpatía del reino animal y un “saltanoches” espontáneo acaba con su cautiverio.
Bien, se ha convencido, más vale malo conocido…, pero no se resigna a la injusticia de la maldad de los humanos y periódicamente se toma una pequeña revancha que resarce sus penurias pasadas.

Nos ha gustado mucho el texto y nos ha encantado la ilustración; lo mejor, los 10 bandidos sin escrúpulos.

 

Leocadio, un león de armas tomar

A: Shel Silverstein I: Shel Silverstein E: Kalandraka, 2016 (1ªE: 1963)

Bueno, bueno, Leocadio. Te habíamos visto a menudo en librerías y bibliotecas, nos habías parecido muy atractivo, con tus letras de colores y tu larga melena, pero una u otra cosa nos había distraído antes de llegar hasta ti. ¡Menos mal que hemos llegado!

Nos has hecho reírnos a carcajadas. Tú, tan entero y tan valiente ante los desalmados cazadores, has conquistado a toda la familia KIRIAKI que, además, comparte tu pasión por las nubes de malvavisco.

Tu espíritu inquieto y tus salvajes ganas de probar las nubes de malvavisco te hacen comenzar una gran aventura, viajando a lo largo y ancho del mundo, demostrando que eres el león con mejor puntería del mundo entero.
Tu forma de pedir las cosas nos ha encantado, nada mejor que un gruñido gutural cuando te encuentras con gente que no sabe razonar. Y te hemos compadecido en tu crisis existencial. Tras años actuando como humano, tu cerebro cortocircuita cuando te encuentras frente a un león, a punto de certificar tu implacable puntería con tu rifle; ni más ni menos, eso es una crisis existencial en toda regla.

Te  queremos agradecer, de todo corazón, lo bien que lo hemos pasado con tus ocurrencias y queremos decirte que nosotros estaríamos dispuestos a cosas semejantes a cambio de una cama de nubes de malvavisco.

Un beso,
La familia KIRIAKI.

PD: Dile al tío Shelby de nuestra parte que sus ilustraciones no pueden acompañar mejor tu historia. ¡Un 10!

Papeles arrugados

A: Diego Arboleda I: Raúl Sagospe E: Anaya., 2012

Jaime y Greta se llaman así por Hansel y Gretel. Su padre es escritor (aunque a juzgar por los papeles arrugados de su papelera lleva ya un tiempo sin inspiración) Su madre, pintora y su abuelo materno, Crisóstomo, dueño de un balneario en horas bajas.
Es el año 1937. En España.

Abuelo y yerno no se llevan bien pero Amelia, la madre de los pequeños, decide llevarlos una temporada al balneario con su abuelo, donde podrán estar más seguros que en Madrid. Un balneario puede ser un sitio extraño en época de guerra, pero puede también ser el único sitio en el que recuperar la cordura.
Veréis pequeñas huellas de la época en la que se sitúa la acción (las prisas por salir de Madrid, el soldado vigilante del puente que da acceso al balneario, la decadencia de las instalaciones…) y descubriréis algún otro destello bélico con forma picassiana.

¿Es esa criatura informe y blanquinegra un monstruo? ¿Son esas formas puntiagudas, amenazantes y lunáticas peligrosas? y ¿Por qué ha ido al balneario? ¿Quiere atormentar a los plácidos habitantes del lugar?
Bueno, todas estas preguntas se irán contestando a lo largo de la lectura de este álbum que habla de cómo la guerra transforma a las criaturas, de amor, de familia, de respeto y de arte ¿se puede pedir más? Y todo en un tono de humor y serenidad admirable.

A pesar del tema de fondo, os animamos a que no os asustéis. Es un álbum divertido y lleno de misterio que vuestros pequeños disfrutarán.

Huellas gigantes

A: Fernando Krahn I: Fernando Krahn E: Kalandraka, 2006

¿Pero este álbum es de 2006? ¿De verdad? ¿No es un clásico ruso? Vaaaaale…ya conocíamos a su autor por “Dónde están las tijeras”, pero la atmosfera conseguida es ¡total!

Ante la aparición de unas huellas enormes sobre la densa y esponjosa capa de nieve que rodea una entrañable casa de madera, sus habitantes reaccionan; Papá Aurelio descuelga la escopeta de la pared, mamá Úrsula se tapa la boca con las manos y Pedro y Silvia, los retoños, dan rienda suelta a su curiosidad. Se forran convenientemente y siguen el recorrido de las huellas gigantes con avidez: saben que les llevará a descubrir algo nunca visto.

Cuando Aurelio y Úrsula se percatan de la insensatez cometida por sus hijos, salen tras ellos y alertan al resto de vecinos del lugar. Todos ellos comienzan a seguir el doble camino: pequeñas marcas de los piececillos de los chavales paralelas a enormes huellas amenazantes del más terrible monstruo jamás conocido.

Los progenitores casi se mueren del susto cuando ven morir las huellas en la orilla de un lago helado, en cuyo centro divisan un tremendo boquete. Pero al otro lado del embalse las huellas continúan. ¡Uf! El recorrido y la posición de las huellas les hacen suponer que la criatura es enorme. Siguiéndolas ascienden una montaña, cruzan peligrosos desfiladeros, hacen equilibrios a través de una estrecha senda que bordea el monte y se plantan ante la boca de una lúgubre cueva. Aurelio y Úrsula quieren enfrentarse solos al desastre y se adentran en la caverna escopeta en mano, y… ¡hasta aquí podemos leer!

¿Alguien se había comprometido a disfrutar de una historia con base científica?, pues no pidáis reclamaciones por vuestras expectativas no cubiertas.

El formato, la ilustración, el enmarcado de las imágenes…todo nos transporta a una época pasada, en un lugar lejano, en el que no había televisión, ni consolas, ni whatsapp. Sólo había imaginación.

Genial para los más pequeños de la familia.

Los Protectores

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A: Roberto Santiago I: Paula Blumen E: Ediciones SM, 2016

Vicente Friman ha pasado sus once años de vida de mudanza en mudanza. Vive con su madre y con su hermana mayor y, debido al trabajo de la primera, ha pasado ya por un sinfín de colegios de un sinfín de ciudades.
Vicente acaba de mudarse de nuevo y vuelve a ser el novato, el “sin amigos”, el desconocido.

Sus primeros días de clase en el Francisco de Quevedo se enfrenta a los Apaches, banda juvenil, follonera y candidata a los mejores reformatorios que emplea su tiempo en humillar a los débiles, aterrorizar a los legales y destrozar todo cuanto se pone frente a ellos.
Vicente solo ve una opción para salir del atolladero: la única forma de no ser machacado por los Apaches debido al atrevimiento por plantarles cara es pedir el ingreso en la banda camorrista.

En estos primeros días de incertidumbre vital, conoce también a los Protectores, panda (no banda) de frikis que afirman ser de la policía secreta, y que ven en la angustia de Vicente una oportunidad única; si se ganan la confianza del novato pueden tener un infiltrado en los Apaches, que les pase la información necesaria para trincarlos de una vez por todas.

Profesores corruptos, mafia china y peleas campales acaban de llenar de acción y aventura esta historia que ha gustado a grandes y pequeños.

¿Atrapan a los Apaches? ¿Serán los protectores quienes dicen ser? ¿acabaran todos partiéndose los dientes?
Habrá que leerlo para saberlo.

Nota de un KIRIAKI de 8 años: “9.5, una aventura emocionante”

Cuento de Navidad

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A: Montxo Larrañeta  I: Laura Vicente  E: Autoedición

Todos conocéis al Sr. Scrooge. Dickens se ha apoderado de la Navidad de varias generaciones, haciéndonos ver los fantasmas del pasado y nuestro aterrador y solitario futuro en caso de no modificar nuestra conducta egoísta.

Pero hay Navidad más allá. Hay otro Cuento de Navidad que no nos obliga a viajar a las frías y paupérrimas calles de un Londres cruel.

Si vosotros, lectores, vivís en un radio de 50 km de Pamplona, reconoceréis nombres, montes y personajes misteriosos. Si ampliamos el radio a 150 km, los nombres y los personajes misteriosos os serán familiares y al monte le podéis poner el nombre que queráis. Si aumentamos un poco más la circunferencia, hasta los 500 km, recordaréis vagamente haber oído alguno de esos nombres y personajes misteriosos. Y si sois de Nepal (puede que algún trineo volador llegue hasta allí), no reconoceréis ni nombres ni personajes, y pensaréis que es imposible confundir el monte San Cristóbal con el Himalaya.

Pero seáis de donde seáis, y más si tenéis pequeños lectores en casa, leeréis una y otra vez esta entrañable historia que se desarrolla entre Nochebuena y Navidad. Dos niños, dos muñecos de nieve y dos personajes misteriosos llenan de magia este cuento que os recomendamos leer.

En esta ocasión, nada de pedirlo prestado en la biblioteca, tenéis que adquirir un ejemplar porque vuestros pequeños no querrán devolverlo. Y porque en KIRIAKI conocemos a sus autores y merecen que las librerías se colapsen ante la marabunta de clientes que vayan buscando este Cuento de Navidad.

Ojala que vuestros regaladores oficiales, vayan vestidos como vayan vestidos, sea uno o sean tres, lleguen a vuestras casas llenos de letras.
Feliz Navidad.

Cosmic

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A: Frank Cottrell Boyce E: Ediciones SM, 2009 (1ªE: Macmillan Children´s Books, Londres, 2008)

¡Qué buen rato os auguramos a los que os animéis!

No hemos podido compartir aún esta trepidante aventura cósmica con los pequeños  KIRIAKIS (300 páginas sin ninguna ilustración no está a nuestro alcance todavía, ni con las más avanzadas técnicas de persuasión) pero lo vamos a criogenizar para descongelarla cuando estén preparados para ello.

La dedicatoria de Frank puede resultar cursi si aún no se ha leído el libro (“A mis padres; un libro sobre la magia de los padres”) ¡Ahhhhhh! Pero si lo has leído…la dedicatoria se convierte en otra cosa mucho más honda.

Un niño de 11 años, superdotado, súper alto y súper velludo, se ve lanzado al espacio sideral (por una serie de circunstancias que disfrutaréis leyendo), ejerciendo de padre de cuatro críos supuestamente sobresalientes, cada cual con una tara emocional más gorda, y todas ellas alimentadas por unos padres ineptos a los que tendrían que haber quitado la custodia antes, incluso, de nacer sus hijos.

Pero no os vayáis a creer mucho mejores, que hay algo de todos ellos en nosotros.

En un tono de humor genial, este grupillo se enfrenta a aventuras tales como pilotar una cohete, conseguir entrar en la órbita de la luna, dar un pequeño paseo espacial alrededor de la nave o darse cuenta de que sus progenitores son unos “taraos” y que les toca a ellos poner un poco de cordura en la elección de su futuro.

Nos ha enganchado la aventura, el tono, el ritmo, el humor y también lo profundo que esconde, el lado oscuro de la luna.
Os lo recomendamos de corazón. A jóvenes lectores y padres experimentados.
(Dato a tener en cuenta: el autor es padre de 7 hijos)