Al sur de la Alameda

A: Lola Larra I: Vicente Reinamontes E: Ediciones Ekaré, 2015 (2014)

Quién le iba a decir a Nicolás, perteneciente al selecto grupo de adolescentes deportistas de su instituto, estrella indiscutible del equipo de fútbol, que iba a participar en la toma del colegio, enmarcada en la Revolución de los Pingüinos de 2006, en Santiago de Chile.
Cientos de estudiantes de secundaria chilenos ocuparon sus colegios en señal de protesta, luchando por una educación gratuita y de calidad; y en esta empresa tan altruista y reivindicativa se ve inmerso el protagonista de este álbum que, hasta el día en que comenzó la toma, su cerebro tenía forma de balón de fútbol; o eso creía él.

Lo cierto es que decidió sumarse a la toma cuando, en el mismo momento en el que se disponía a largarse del colegio, Paula, la francesa, le retó a permanecer dentro. Sí, ella le gustaba. Esa fue la verdadera razón…

Pero veréis que a lo largo de la historia Nicolás se va involucrando en la lucha, va descubriendo cosas de su propia historia, de la de sus padres, de la historia de Chile. Y también va acercándose a Paula, quien comienza a verlo, ya no solo como el arquero del equipo de fútbol (una de las muchas palabras que hemos aprendido con esta lectura genial), sino como a un chaval interesante, con una historia inesperada, reservado pero íntegro.
Y esta aventura no solo va a cambiar a Nicolás; Rafa, Domingo y Fernando, sus inseparables compañeros de equipo, también se verán involucrados en el desenlace que moverá las fichas de cada uno de ellos hacia unas posiciones inesperadas antes de la toma.

Genial. Mejor novela juvenil de 2014 para Babelia, premiado por la Fundación Cuatrogatos y por el Banco del Libro, distinguida con el Premio a la Edición de la Cámara Chilena del Libro, y más distinciones que podréis leer en su faja. Tooooodo merecido.
Una historia vibrante, que te arrastra, que te impulsa. Una visión desde dentro de un compromiso social y político. Aciertos y errores de los movimientos estudiantiles, amores y pasiones. Y además, una edición impecable, arrolladora, impactante.

Vamos, que nos ha encantado. Novela juvenil que no pararemos de recomendar jamás.

 

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Tarzán de goma

A: Ole Lund Kirkegaard I: Ole Lund Kirkegaard E: Sushi Books, 2014 (1ªE: Ole Lund Kirkegaard & Gyldendal, København 1975)

¡Ufff! Te pasas el libro con la esperanza de que haya una escapatoria, de que ese humor genial del autor nos encamine a una salida, a un final luminoso, al restablecimiento de la justicia y la compasión.

Pero no. Es implacable.

El álbum que hoy os presentamos nos ha impactado. Un álbum que nos habla del acoso infantil (escrito en 1975, aún no se le llamaba bulling, bueno, ni acoso…) Todos sabemos de qué hablamos; en este caso, matones que se crecen molestando a compañeros más débiles, diferentes o, simplemente, más humildes y apocados.

Ivan Olsen (rebautizado Tarzán de goma por alguno de sus atormentadores) sufre impasible lo que parece que considera su sino: acude diariamente a un colegio en el que le hacen la vida imposible ante, además, unos padres que lejos de actuar, le culpan de sus males.

Ole consigue que la caída del lector sea aún mayor tras el momento de mayor acierto y clarividencia del muchacho; pide a una bruja que pasaba por ahí un único deseo (que es lo más que la señora puede concederle): “deseo que se cumplan todos mis deseos” dice Ivan Olsen.

Hasta aquí genial pero…el último capítulo nos vuelve a bajar a ese mundo real en el que no existen brujas a las que pedirles deseos.

Tenemos que deciros (sobre todo para que no dejéis de leer este magnífico álbum que gracias a esta reseña igual no os apetece leer), que la ilustración final está llena de esperanza y que a falta de deseos, nos da la receta para evitar estos comportamientos.
De los buenos, buenos. Para leerlo en familia y en el cole.

La leyenda de Sally Jones

A: Jakob Wegelius I: Jakob Wegelius E: Sushi Books., 2016 (1ªE: Bonnier Carlsen Bokförlag, Estocolmo, 2008)

La leyenda de Sally Jones es la “precuela” de El mono del asesino, que algunos ya conoceréis (si lo habéis visto, es un ladrillo que no se olvida fácilmente)

Jakob Wegelius comenzó a hablarnos de Sally Jones de sopetón, con un libro de 618 páginas que asusta al más pintado (más aún si tiene menos de 10 años) Así que, parece que para compensar el esfuerzo, nos regala un genial álbum ilustrado con mucho dibujo y poca letra en el que nos cuenta la historia anterior de nuestra querida Sally Jones, la entrañable y trabajadora gorila procedente de las selvas del Congo, que ha vivido más aventuras y desventuras que el mismísimo Willy Fog.

Gracias a este álbum el lector llega a comprender la estrecha relación entre Sally y el marinero Koskela, la importancia de su pequeño carguero, el Hudson Queen y la naturaleza leal del simio.

Sally fue robada de su hogar al poco de nacer y pasó de mano en mano hasta que conoció a Henrry Koskela, la única persona que se compadeció de ella y supo apreciar su valía.

A lo largo de las páginas de este álbum, Sally viaja de el Congo a Estambul, de Estambul a Grecia y de allí a Egipto. Navega a través del Océano Indico y llega a Borneo, pasa por Singapur y desde ahí, ya con Koskela, comienza su aventura americana pasando por San Francisco, Nueva York…

“Trabaja” (ya entenderéis las comillas) en el Pera Palace, sube a la torre Gálata, deambula entre calles oscuras y destartalados muelles de varias ciudades portuarios. Conoce a estafadoras de pedrigrí, a ruines magos de fama mundial, a científicos mentirosos y marineros desalmados.

Y a nuestros KIRIAKIs les ha sabido a poco…Así que hemos empezado el de las 618 páginas.

Un álbum genial. Preciosas ilustraciones y un aire de novela clásica de viajes y aventuras que ha ensanchado el mundo de nuestros pequeños.

¡A por él!

El pequeño tigre rugidor

A: Reiner Zimmik I: Reiner Zimmik E: Kalandraka, 2009 (1ªE: Atrium Verlag, Zürich, 1960)

Al pequeño tigre rugidor (PTR), se le hacían pequeños los bosques de Sosnovia y su interminable extensión. PTR es inquieto. Quiere conocer mundo, se aburre entre sus pinos y sus rocas. Crecidito por su enorme popularidad entre los animales del bosque, y envalentonado por la potencia del eco de su rugido cuando retumba entre las peñas de su hogar, se atreve a desatender el consejo de sus amigos: “Es mejor quedarse aquí. Vale más malo conocido…”

“¡Qué va! ¡A mí no me pillan! Contesta el PTR con arrogancia, echando a correr hacia lo desconocido. Pero fuera del abrigo de sus peñas, más allá de su querido bosque, su rugido no resulta tan aterrador, de hecho, no da miedo a nadie, ni siquiera susto.

De modo que su osadía le lleva a ser capturado por una panda de desalmados bandidos (¡que beben y fuman para celebrar sus golpes!)
Expertos del mal como son, desarrollan un plan sibilino: venderán el tigre a un zoo, lo robaran por la noche, volverán a vendérselo a otro, lo robarán una vez más…y así verán crecer su fortuna hasta el infinito.

Pero aún en esas condiciones el encantador tigre sigue gozando de la simpatía del reino animal y un “saltanoches” espontáneo acaba con su cautiverio.
Bien, se ha convencido, más vale malo conocido…, pero no se resigna a la injusticia de la maldad de los humanos y periódicamente se toma una pequeña revancha que resarce sus penurias pasadas.

Nos ha gustado mucho el texto y nos ha encantado la ilustración; lo mejor, los 10 bandidos sin escrúpulos.

 

Leocadio, un león de armas tomar

A: Shel Silverstein I: Shel Silverstein E: Kalandraka, 2016 (1ªE: 1963)

Bueno, bueno, Leocadio. Te habíamos visto a menudo en librerías y bibliotecas, nos habías parecido muy atractivo, con tus letras de colores y tu larga melena, pero una u otra cosa nos había distraído antes de llegar hasta ti. ¡Menos mal que hemos llegado!

Nos has hecho reírnos a carcajadas. Tú, tan entero y tan valiente ante los desalmados cazadores, has conquistado a toda la familia KIRIAKI que, además, comparte tu pasión por las nubes de malvavisco.

Tu espíritu inquieto y tus salvajes ganas de probar las nubes de malvavisco te hacen comenzar una gran aventura, viajando a lo largo y ancho del mundo, demostrando que eres el león con mejor puntería del mundo entero.
Tu forma de pedir las cosas nos ha encantado, nada mejor que un gruñido gutural cuando te encuentras con gente que no sabe razonar. Y te hemos compadecido en tu crisis existencial. Tras años actuando como humano, tu cerebro cortocircuita cuando te encuentras frente a un león, a punto de certificar tu implacable puntería con tu rifle; ni más ni menos, eso es una crisis existencial en toda regla.

Te  queremos agradecer, de todo corazón, lo bien que lo hemos pasado con tus ocurrencias y queremos decirte que nosotros estaríamos dispuestos a cosas semejantes a cambio de una cama de nubes de malvavisco.

Un beso,
La familia KIRIAKI.

PD: Dile al tío Shelby de nuestra parte que sus ilustraciones no pueden acompañar mejor tu historia. ¡Un 10!

Papeles arrugados

A: Diego Arboleda I: Raúl Sagospe E: Anaya., 2012

Jaime y Greta se llaman así por Hansel y Gretel. Su padre es escritor (aunque a juzgar por los papeles arrugados de su papelera lleva ya un tiempo sin inspiración) Su madre, pintora y su abuelo materno, Crisóstomo, dueño de un balneario en horas bajas.
Es el año 1937. En España.

Abuelo y yerno no se llevan bien pero Amelia, la madre de los pequeños, decide llevarlos una temporada al balneario con su abuelo, donde podrán estar más seguros que en Madrid. Un balneario puede ser un sitio extraño en época de guerra, pero puede también ser el único sitio en el que recuperar la cordura.
Veréis pequeñas huellas de la época en la que se sitúa la acción (las prisas por salir de Madrid, el soldado vigilante del puente que da acceso al balneario, la decadencia de las instalaciones…) y descubriréis algún otro destello bélico con forma picassiana.

¿Es esa criatura informe y blanquinegra un monstruo? ¿Son esas formas puntiagudas, amenazantes y lunáticas peligrosas? y ¿Por qué ha ido al balneario? ¿Quiere atormentar a los plácidos habitantes del lugar?
Bueno, todas estas preguntas se irán contestando a lo largo de la lectura de este álbum que habla de cómo la guerra transforma a las criaturas, de amor, de familia, de respeto y de arte ¿se puede pedir más? Y todo en un tono de humor y serenidad admirable.

A pesar del tema de fondo, os animamos a que no os asustéis. Es un álbum divertido y lleno de misterio que vuestros pequeños disfrutarán.

Por cuatro esquinitas de nada

A: Jérôme Ruillier I: Jérôme Ruillier E: Editorial Juventud, S.A., 2005 (1ªE: Bilboquet-Valbert, 2004)

Hoy os traemos un álbum que tiene vocación de clásico. Sencillo y conciso. Claro pero lleno de poesía. De 0 a 99 años. Es un indispensable.

Tanto “vosotros y vosotras”, tanto “lectores y lectoras”, tanto “miembros y miembras” se resumen en una sola idea: inclusión y respeto. Y esto es lo que explica para todos los públicos Jérôme Ruiliier (sin necesidad de usar @)

En esta sociedad que espera que todos nos parezcamos (es más rentable para unos pocos que lo tienen todo), o, al menos, que formemos grupos compactos y reconocibles, se nos empuja a cambiar para encajar. A modelarnos, a “pulirnos”. Pero, ¿y si no somos nosotros el problema? ¿y si la cuestión es que las puertas por las que queremos pasar deben cambiar de forma para que todos podamos entrar?

Pues eso. Que está bien explicar lo sencillo de forma sencilla y dejar de complicar lo evidente.

¡Todos somos diferentes! ¡Sí! Y en el fondo…todos lo sabemos.

Pindulí

A: Janell Cannon I: Janell Cannon E: Editorial Juventud, S.A., 2005 (1ªE: Harcourt Brace & Company, 2005)

Este álbum ha devuelto a las hienas su dignidad.
“El Rey León” había dejado su reputación por los suelos. Los había convertido en unos seres traicioneros, sucios y cobardes. Y ha tenido que aparecer Pindulí para poner a su especie en el lugar que le corresponde (además de enseñarnos muchas cosas más)

Todos podemos tener las orejas grandes, el pelo despeinado o el color inadecuado según con quién se nos compare. Pero lo mismo les pasa a esos que se dedican a compararnos con otros.
Todos podemos reaccionar como Pindulí, intentando agradar a aquel que nos mira o tratando de retocarnos para no ser juzgados.
Pero no todos somos capaces de darle la vuelta a la situación y de hacer ver a quien nos incomoda que es tan vulnerable como nosotros mismos.

Muy recomendable lección de autoestima en plena sabana africana.

Letras robadas

A: Triunfo Arciniegas I: Claudia Rueda E: Editorial Océano, 2013

¡Ay! ¡Qué bonito!

Una vez más, gracias a las selecciones temáticas de libros que preparan en nuestra biblioteca, hemos descubierto un tesoro. En este caso, bajo el título de “Literatura colombiana”

En Letras robadas, todo es bonito. Clara, la protagonista, es una niña inquieta con muchas cosas interesantes en su cabeza. Puede que lo que le interesa no sea lo más evidente, o lo que los demás esperan que acapare su atención, pero ella ve más allá, más profundo, más atenta. Quizás por eso piensen que es rara. Y Clara, es bonita.

El mercado que Clara recorre con su madre cada sábado por la mañana, peregrinando desde la carnicería hasta la pescadería, desde el puesto de huevos al de verdura, no sólo está repleto de alimentos sino que esconde miles de secretos. Y el mercado, es bonito.

Los rótulos de los establecimientos van captando nuestra atención: están incompletos, hay letras perdidas, hay letras…¡robadas! Gracias a Clara vamos descubriendo a los ladrones (que no solo roban letras y seguro que alguna vez han pasado por vuestras propias casas…) y entendemos sus razones. Al fin y al cabo, no es Clara la única rara, hay alguien más a quien le gusta ir a clase los sábados y colecciona dientes, como ella. Y la historia, es bonita.

Finalmente, que sepáis que las ilustraciones sobrepasan todas estas cosas bonitas que os hemos contado
Este álbum es un Triunfo, todo Rueda (no nos hemos podido resistir…)
Un álbum genial. Todo un descubrimiento.

¡Shrek!

A: William Steig I: William Steig E: Libros del Zorro Rojo, 2012 (1ªE: Farrar, Straus and Giroux, 1990)

¡Esto sí que es un ogro! Con sus verrugas, sus globos oculares enrojecidos, sus pelos en la nariz, su pestilencia innata…
Vale que su versión cinematográfica también era verde y que compartían la forma de trompetilla de sus orejas pero, esa tez tersa y lustrosa, esa mandíbula prominente, esa gallardía y buen corazón, nada tenían que ver con el personaje que inspiró a los amigos de DreamWorks.
Este ogro, el verdadero, el que salió de la cabeza de William Steig (dibujante en The New Yorker durante años) es un OGRO con sus cuatro letras.

La más venenosa de las serpientes moriría entre convulsiones si osase darle un mordisco; árboles y flores se inclinan a su paso intentando evitar el nauseabundo hedor que desprende; su mirada ardiente provoca el desmayo del más armado de los hombres. Es capaz de tragarse un rayo para desayunar, de vencer al más sanguinario de los dragones y de freír vivo a quien se interponga en su camino.

Cuando sus queridos progenitores (el contemplarlos convierte a Shrek en Mister Universo) le dan la patada para animarle a salir del hogar en el que se crió, se encuentra con una bruja (otro bellezón…) que le augura un feliz matrimonio con una princesa que es más difícil de ver que él mismo.
Ante tan prometedor futuro, Shrek se va en busca de su amada, esperando que se cumplan sus horrorosas expectativas.
Tras asustarse un pelín consigo mismo (lo único que puede asustar a quien asusta), consigue plantarse ante la fealdad hecha carne, y una incontenible declaración de amor brota de sus cavernosas bocas:

“Tus callosas verrugas, tus sonrosados granos
como viscosas ciénagas y pestilentes pantanos,
me estremecen”
Dice él.

“Tu nariz de patata, tu puntiaguda cabeza
y tus horribles ojos que miran con fiereza,
me enternecen”
Dice ella.

Y da la impresión de que seguirán regalándose lindezas semejantes el resto de sus pestilentes días.
Muy divertido. Nos hemos echado unas risas. Os lo recomendamos.