El imprevisto caso del chico en la pecera

A: Lisa Thompson I: Ilustración de cubierta: Mike Lowery E: Editorial Planeta, 2017

Matthew Corbin es un chaval de 12 años que padece TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) Desde el principio intuimos que algo le pasa, siempre parapetado en el interior de su habitación, viendo la vida pasar a través de su ventana. Pero aún no sabemos qué nombre dar a su dolencia.
Poco a poco, vemos como esa enfermedad condiciona su vida y la relación con sus padres y con sus vecinos. No siempre fue así. O, al menos, no con tanta intensidad, pero una cosa y otra lo llevaron a encarcelarse en esta prisión invisible que ahora es su propia cabeza.

Desde nuestra humilde opinión, la presentación y el desarrollo que la autora hace del TOC es acertada, real; es de verdad. Si a esto (que ya es un logro en sí mismo), le sumamos el hecho de que con todas esas limitaciones autoimpuestas decide esclarecer un misterio escalofriante, este álbum se convierte en una historia que atrapa al lector desde la primera página.

Un niño de 15 meses ha desaparecido y Matthew, desde su atalaya, es la persona que más información tiene al respecto: durante todo el día, no hace otra cosa más que observar a sus vecinos.

A lo largo de la lectura vamos acompañándolo en sus pesquisas y vamos siendo testigos de cómo se enfrenta a sus limitaciones, de cómo va siendo consciente de su enfermedad y de cómo, finalmente, decide embarcarse en esa tarea durísima que es el intentar mejorar, enfrentándose a todos esos obstáculos que en su cabeza ve como infranqueables.

Intrigante, divertido y profundo. Lo tiene todo.
Muy recomendable.

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Al sur de la Alameda

A: Lola Larra I: Vicente Reinamontes E: Ediciones Ekaré, 2015 (2014)

Quién le iba a decir a Nicolás, perteneciente al selecto grupo de adolescentes deportistas de su instituto, estrella indiscutible del equipo de fútbol, que iba a participar en la toma del colegio, enmarcada en la Revolución de los Pingüinos de 2006, en Santiago de Chile.
Cientos de estudiantes de secundaria chilenos ocuparon sus colegios en señal de protesta, luchando por una educación gratuita y de calidad; y en esta empresa tan altruista y reivindicativa se ve inmerso el protagonista de este álbum que, hasta el día en que comenzó la toma, su cerebro tenía forma de balón de fútbol; o eso creía él.

Lo cierto es que decidió sumarse a la toma cuando, en el mismo momento en el que se disponía a largarse del colegio, Paula, la francesa, le retó a permanecer dentro. Sí, ella le gustaba. Esa fue la verdadera razón…

Pero veréis que a lo largo de la historia Nicolás se va involucrando en la lucha, va descubriendo cosas de su propia historia, de la de sus padres, de la historia de Chile. Y también va acercándose a Paula, quien comienza a verlo, ya no solo como el arquero del equipo de fútbol (una de las muchas palabras que hemos aprendido con esta lectura genial), sino como a un chaval interesante, con una historia inesperada, reservado pero íntegro.
Y esta aventura no solo va a cambiar a Nicolás; Rafa, Domingo y Fernando, sus inseparables compañeros de equipo, también se verán involucrados en el desenlace que moverá las fichas de cada uno de ellos hacia unas posiciones inesperadas antes de la toma.

Genial. Mejor novela juvenil de 2014 para Babelia, premiado por la Fundación Cuatrogatos y por el Banco del Libro, distinguida con el Premio a la Edición de la Cámara Chilena del Libro, y más distinciones que podréis leer en su faja. Tooooodo merecido.
Una historia vibrante, que te arrastra, que te impulsa. Una visión desde dentro de un compromiso social y político. Aciertos y errores de los movimientos estudiantiles, amores y pasiones. Y además, una edición impecable, arrolladora, impactante.

Vamos, que nos ha encantado. Novela juvenil que no pararemos de recomendar jamás.

 

La leyenda de Sally Jones

A: Jakob Wegelius I: Jakob Wegelius E: Sushi Books., 2016 (1ªE: Bonnier Carlsen Bokförlag, Estocolmo, 2008)

La leyenda de Sally Jones es la “precuela” de El mono del asesino, que algunos ya conoceréis (si lo habéis visto, es un ladrillo que no se olvida fácilmente)

Jakob Wegelius comenzó a hablarnos de Sally Jones de sopetón, con un libro de 618 páginas que asusta al más pintado (más aún si tiene menos de 10 años) Así que, parece que para compensar el esfuerzo, nos regala un genial álbum ilustrado con mucho dibujo y poca letra en el que nos cuenta la historia anterior de nuestra querida Sally Jones, la entrañable y trabajadora gorila procedente de las selvas del Congo, que ha vivido más aventuras y desventuras que el mismísimo Willy Fog.

Gracias a este álbum el lector llega a comprender la estrecha relación entre Sally y el marinero Koskela, la importancia de su pequeño carguero, el Hudson Queen y la naturaleza leal del simio.

Sally fue robada de su hogar al poco de nacer y pasó de mano en mano hasta que conoció a Henrry Koskela, la única persona que se compadeció de ella y supo apreciar su valía.

A lo largo de las páginas de este álbum, Sally viaja de el Congo a Estambul, de Estambul a Grecia y de allí a Egipto. Navega a través del Océano Indico y llega a Borneo, pasa por Singapur y desde ahí, ya con Koskela, comienza su aventura americana pasando por San Francisco, Nueva York…

“Trabaja” (ya entenderéis las comillas) en el Pera Palace, sube a la torre Gálata, deambula entre calles oscuras y destartalados muelles de varias ciudades portuarios. Conoce a estafadoras de pedrigrí, a ruines magos de fama mundial, a científicos mentirosos y marineros desalmados.

Y a nuestros KIRIAKIs les ha sabido a poco…Así que hemos empezado el de las 618 páginas.

Un álbum genial. Preciosas ilustraciones y un aire de novela clásica de viajes y aventuras que ha ensanchado el mundo de nuestros pequeños.

¡A por él!

Los Protectores

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A: Roberto Santiago I: Paula Blumen E: Ediciones SM, 2016

Vicente Friman ha pasado sus once años de vida de mudanza en mudanza. Vive con su madre y con su hermana mayor y, debido al trabajo de la primera, ha pasado ya por un sinfín de colegios de un sinfín de ciudades.
Vicente acaba de mudarse de nuevo y vuelve a ser el novato, el “sin amigos”, el desconocido.

Sus primeros días de clase en el Francisco de Quevedo se enfrenta a los Apaches, banda juvenil, follonera y candidata a los mejores reformatorios que emplea su tiempo en humillar a los débiles, aterrorizar a los legales y destrozar todo cuanto se pone frente a ellos.
Vicente solo ve una opción para salir del atolladero: la única forma de no ser machacado por los Apaches debido al atrevimiento por plantarles cara es pedir el ingreso en la banda camorrista.

En estos primeros días de incertidumbre vital, conoce también a los Protectores, panda (no banda) de frikis que afirman ser de la policía secreta, y que ven en la angustia de Vicente una oportunidad única; si se ganan la confianza del novato pueden tener un infiltrado en los Apaches, que les pase la información necesaria para trincarlos de una vez por todas.

Profesores corruptos, mafia china y peleas campales acaban de llenar de acción y aventura esta historia que ha gustado a grandes y pequeños.

¿Atrapan a los Apaches? ¿Serán los protectores quienes dicen ser? ¿acabaran todos partiéndose los dientes?
Habrá que leerlo para saberlo.

Nota de un KIRIAKI de 8 años: “9.5, una aventura emocionante”

Bigudí

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A: Delphine Perret  I: Sébastien Mourrain  E: Limonero, Buenos Aires, 2015 (1ªE: Editions Les Fourmis Rouges, 2014)

Este álbum ha conseguido dos cosas: que empaticemos fervientemente con una anciana moderna y estilosa y que veamos los alrededores del rascacielos de Nueva York en el que vive, como nuestro barrio de toda la vida, con su frutero, su charcutero, sus amigas de la clase de gimnasia…

El dueño de su cafetería favorita, italiano; el peluquero, gay; el charcutero del este de Europa; su amigo del parque, japonés; Tom, el musculitos del gimnasio, más negro que el tizón y el limpia cristales, su salvador, con claro sobrepeso. Sí, definitivamente la autora ha captado la esencia de Nueva York, ejem…que Trump reflexione.

Bueno, que nos perdemos. Bigudí quiere a Alfonso, su buldog francés, con todas sus fuerzas. Se hacen mutua compañía, se cuidan el uno al otro. Pero un día Alfonso muere y Bigudí llora como nunca ha llorado. Llora tanto que un día decide: “no voy a volver a sufrir así nunca más”. De modo que Bigudí llega a la determinación de no encariñarse de nadie nunca jamás, no quiere volver a perder a un ser querido. Pero… ¿podrá llevar a cabo tan triste plan? ¿Terminará sus días mirando por la ventana de su piso, en la planta 156, mirando hormigas amarillas que se mueven sin descanso bajo sus pies?

Tendréis que leer este álbum entrañable para saberlo.

Cosmic

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A: Frank Cottrell Boyce E: Ediciones SM, 2009 (1ªE: Macmillan Children´s Books, Londres, 2008)

¡Qué buen rato os auguramos a los que os animéis!

No hemos podido compartir aún esta trepidante aventura cósmica con los pequeños  KIRIAKIS (300 páginas sin ninguna ilustración no está a nuestro alcance todavía, ni con las más avanzadas técnicas de persuasión) pero lo vamos a criogenizar para descongelarla cuando estén preparados para ello.

La dedicatoria de Frank puede resultar cursi si aún no se ha leído el libro (“A mis padres; un libro sobre la magia de los padres”) ¡Ahhhhhh! Pero si lo has leído…la dedicatoria se convierte en otra cosa mucho más honda.

Un niño de 11 años, superdotado, súper alto y súper velludo, se ve lanzado al espacio sideral (por una serie de circunstancias que disfrutaréis leyendo), ejerciendo de padre de cuatro críos supuestamente sobresalientes, cada cual con una tara emocional más gorda, y todas ellas alimentadas por unos padres ineptos a los que tendrían que haber quitado la custodia antes, incluso, de nacer sus hijos.

Pero no os vayáis a creer mucho mejores, que hay algo de todos ellos en nosotros.

En un tono de humor genial, este grupillo se enfrenta a aventuras tales como pilotar una cohete, conseguir entrar en la órbita de la luna, dar un pequeño paseo espacial alrededor de la nave o darse cuenta de que sus progenitores son unos “taraos” y que les toca a ellos poner un poco de cordura en la elección de su futuro.

Nos ha enganchado la aventura, el tono, el ritmo, el humor y también lo profundo que esconde, el lado oscuro de la luna.
Os lo recomendamos de corazón. A jóvenes lectores y padres experimentados.
(Dato a tener en cuenta: el autor es padre de 7 hijos)

Tania Val de Lumbre

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A: Maria Parr I: Zuzanna Celej E: Nórdica Libros, 2015 (1ºE: Det Norske Samlaget, 2009)

Tania Val de Lumbre es una enchufada que venía recomendada por nuestra librería de referencia, Chundarata, y hay que decir que esta pelirroja, el terremoto de Val de Lumbre, ha cumplido nuestras expectativas. La edición prometía; el formato, la ilustración exterior y las guardas, pero ha sido ponernos a leer y olvidar, incluso, todo el bello envoltorio; por dentro aún era mejor.

Tania es única, por especial y porque es la única niña de un pequeño (minúsculo) pueblo rodeado de mar helado y montañas nevadas. Es inquieta, irreverente, activa y feliz. Es valiente, ama su pueblo y las montañas. Esquía, se desliza por las terribles pendientes en trineos experimentales. Ayuda a su padre en la granja que tienen por hogar y echa de menos a su madre, que pasa largas temporadas fuera de casa estudiando el nivel del mar y atendiendo a los destrozos del cambio climático. Adora a sus tías mellizas que estudian en la ciudad y vuelven a Val de Lumbre por vacaciones.

Pero lo que de verdad define a Tania, lo que le hace disfrutar de su vida, lo que le conmueve, la razón por la que puede ser completamente ELLA, es su amigo Gunnvald. De 70 y muchos años.
Tania y Gunnvald se quieren a rabiar. No se lo demuestran constantemente (no es necesario entre los amigos de verdad) o, al menos, no utilizan gestos superfluos. Se ayudan entre sí, están atentos al otro y disfrutan haciéndose compañía.
Pero un día Tania descubre que no lo sabía todo a cerca de Gunnvald y que todos los adultos de Val de Lumbre habían escondido un súper secreto de su amigo del alma.

Con este álbum hemos olido la nieve, hemos notado el viento gélido en nuestra cara al deslizarnos por las montañas, hemos descubierto cuevas secretas tras cascadas salvajes y hemos disfrutado con los saltos en trineo. Pero también hemos sentido el dolor de sentirse traicionado, la incapacidad de comunicarse cuando uno está dolido, el valor de la amistad, la soledad y el perdón.
¡Ah! Y hemos oído la música de las montañas. Música de cuerda.

Un álbum genial que trata la relación entre niños y adultos como nos gusta en KIRIAKI: sin chorradas.

El niño que mordió a Picasso

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A: Antony PenRose F/I: Fotografías de Lee Miller, dibujos de Pablo Picasso y dibujos infantiles  E: Ediciones Siruela, 2010 (1ªE: Thames and Hudson Ltd, Londres, 2010)

Sí pero no. Guapucho feo o feucho guapo.

Por un lado, nos ha resultado interesante. Era difícil hacer un nuevo libro a cerca de Picasso y que éste aportase algo nuevo (somos unos aficionadillos de pacotilla, pero sabemos que hay tropecientosmil que nos hablan de su pintura, de su vida, de su personalidad, sus amores, del rabo de su boina, etc.) Creemos que, en este aspecto, el álbum que hoy os presentamos, da la talla.

Nos plantea la siguiente pregunta: ¿cómo era Picasso a los ojos de un niño? El niño en cuestión es Tony, autor de este álbum, quien conoció a Picasso siendo un pipiolo. Picasso era un gran amigo de sus padres y, a sus ojos, era divertido, juguetón, era un mago manipulando materiales de deshecho, era gracioso y cercano con los niños, pero de vez en cuando, se enfadaba con los adultos. Su chaqueta olía bien, le encantaban los animales, tenía una casa llena de instrumentos extraños, máscaras africanas y pájaros en jaulas, y le gustaba tener todo desordenado.

Pues eso; así era. Todas esas cosas en las que se fija un niño al que le importa un pito QUIÉN es ese amigo de sus padres.

Y todo este relato de anécdotas puntuales queda, de alguna forma (y a veces un poco cogida por los pelos) cosido por las fotografías tomadas por la madre del autor.

Resumiendo nuestra opinión: interesante, fresco, personal, aunque a veces un poco forzada la introducción de alguna de las imágenes; además, el formato no nos acaba de convencer.

Lo mejor: la visión íntima que aportan las fotos de un amigo.

Lo peor: los juegos gráficos con alguna palabra que se quiere remarcar; en nuestra humilde opinión, sobra.

El letrero secreto de Rosie

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A: Maurice Sendak I: Maurice Sendak E: Kalandraka Editoria 2016 (1ªE: HarperCollins Publishers, 1960)

Maurice, Maurice, perdónanos, pero hemos llegado a agradecer tus dolencias infantiles, que te postraban largas temporadas frente a tu ventana de Brooklyn y te daban la oportunidad de estudiar a tus vecinos desde las alturas. Sabemos que para ti, las ventanas son algo más que huecos en la pared, te hacen reflexionar sobre “el otro lado”, y el otro lado, en esta ocasión, era aquel en el que los niños corrían, saltaban, reían y se enfadaban; el lado en el que se ensuciaban.

Para Sendak, la fantasía está en lo cotidiano, lo apreciamos en todos sus álbumes, y este no es una excepción. En Brooklyn se vivía en la calle; en las noches de verano, las abuelas (y las madres, cuando acababan la faena), sacaban sus sillas al umbral de sus humildes viviendas unifamiliares (Maurice, has dicho Brooklyn o Castrillo de los Polvazares?)

Rosie (o como se llamase la de Brooklyn) tenía que ser la leche. Los pequeños KIRIAKIs quieren ser sus amigos ¡ya!

“Si quieres enterarte de un secreto, llama tres veces”, ¿hay alguien que se resista a llamar? Y Rosie lo sabe… Al cabo de diez minutos tiene a todos sus vecinos sentados en el patio de su casa esperando enterarse del secreto en cuestión. Ataviada con un enorme sombrero con plumas, un vestido rojo de mujer y unos zapatos de tacón, se ha convertido en Alinda, la bella cantante. Este es el secreto.

A lo largo de cuatro capítulos Sendak nos habla de Alinda y del Hombre invisible; de las invenciones de Rosie, que la rescatan (a ella y a sus amigos) de las largas tardes ociosas.

El Hombre Mágico le ha dicho a Alinda que ya no es Alinda, que ahora puede ser un petardo rojo; y cada uno de los demás puede ser un pequeño petardo plateado ¡¿Qué más se puede pedir?! Toda una tarde petardeando no se puede superar de ninguna manera: silbar, zumbar y estallar hasta que anochece…¡Ay!, ¡Cómo nos gusta!

IN-DIS-PEN-SA-BLE (al menos para la familia KIRIAKI)

La montaña de las tres cuevas

la montaña de las tres cuevas

A: Per Olov Enquist I: Stina Wirsén E: Ediciones Siruela S.A., 2005 (1ªE: Rabén&Sjögren Bokförlag, Suecia, 2003)

¡Pero qué buenos ratos nos está haciendo pasar la literatura juvenil!

Si mezclas a una niña que tiene miedo a soñar con cocodrilos, con unos padres que ante su angustia no hacen más que repetir “-Por favor, intenta comprenderlo, estoy cansado y agotado…-“, y con el abuelo más molón del mundo entero, sale esto: La montaña de las tres cuevas.

Mina siempre acude a su abuelo cuando quiere hablar de cosas importantes, el resto de adultos no están a la altura, y en una de estas charlas se le ocurre a Per Olov, bueno, al abuelo, la idea de ir unos días a su casa al pie de las montañas con sus queridos 4 nietos y 1 mascota. Por supuesto, los padres correspondientes sólo conocen el plan parcialmente, se les ha explicado lo justo.
Entre las cuestiones que no han sido mencionadas está la minucia de que el abuelo pretende hacer una travesía de montaña, ascendiendo una altura considerable, con intención de explorar las tres cuevas que dan nombre al peñasco. Pequeños detalles: la edad del abuelo (calculamos que cerca de 80 años), la de los nietos (entre 7 y 4 años) y la fauna que vive en la susodicha montaña (lobos y osos hambrientos).

Es una historia genial que nos ha enganchado desde el principio. La relación entre abuelo y nietos. La valentía de los chavales, el camino de superación que recorren, aprendiendo los unos de los otros. Hay aventura, acción, miedos que superar, misterio, leyenda. Y hay naturaleza salvaje, sin empaquetar y sin lazo; olor a tierra, a hojas y a musgo que reconocerán los montañeros; y amor por los animales.

Los lobos no han tenido nada que hacer, el libro lo hemos devorado nosotros.
¡Una historia genial!