Cartas a Ratón Pérez

cartas a Ratón Pérez

A: Antonia Rodenas   I: Carme Solé Vendrell   E: Anaya., 2006

Nuestro hijo mayor se lo sabe de memoria. Pero de memoria. Puntos, comas y paréntesis incluidos.

Hasta ahora sabíamos que Ratón Pérez se llevaba todos los dientes que, ya maduros, se desprendían de las encías de los pequeños, pero lo que no sabíamos era que a un lastimero y desdentado gato, a Manchas Negras, se le había ocurrido pedirle, de insistente forma epistolar, una brillante dentadura reciclada al guardián de los dientes perdidos.

La desconfianza de Ratón Pérez frente a su ancestral enemiga especie gatuna, le hace discurrir una manera de ayudar a Manchas Negras sin poner en peligro su propia integridad.

Las ilustraciones de Carme Solé Vendrell, rotundas y muy expresivas nos han encantado, y no podría ser de otra manera, hablando de esta ilustradora que entre otros, ganó el Premio Nacional de Ilustración en el año 1979, y ha sido dos veces candidata al Premio Andersen.

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Selma

selma

A: Jutta Bauer   I Jutta Bauer   E: los cuatro azules S.L., 2008 (Lappan Verlay Gmbtt, 1997)

¿Es un cuento para niños?, si, lo es. Pero desde luego, también es para adultos.

Con unas sencillas frases, este pequeño álbum da respuesta a la gran pregunta: ¿qué es la felicidad?. Es algo evidente, es obvio el desenlace, y sin embargo se nos olvida demasiado a menudo, inmersos en nuestro día a día.

Es este preciso momento en el que estamos enseñando a decir Beeeeee a nuestros hijos, cuando entendemos esta fábula a la perfección.

Además nos ha encantado el fino humor tanto del texto (Pues…comería hierba…preferiblemente, al amanecer) como de las ilustraciones que presentan divertidas sutilezas: la frondosidad del campo de hierba, la posición de la oveja respecto al lobo en el momento de hacer un poco de ejercicio, la posición en la que charlan la oveja y la señora Buitraguez…

Vamos, que nos ha encantado la plena felicidad y la despreocupación de Selma, y la forma en la que nos la cuentan.

El cuento de Perico el conejo travieso

Beatrix Potter

A: Beatrix Potter   I: Beatrix Potter   E: Debate, 1989 (escrito en 1902)

Es el álbum más antiguo de los que hemos tratado hasta ahora.

No os dejéis engañar por sus entrañables dibujos de dulces animalitos, amigos y residentes en la bucólica campiña inglesa, ya que la historia va mucho más allá de esa primera impresión.

Las ilustraciones nos encantan y no nos sorprendió el descubrir que su autora era una entregada botánica y micóloga, que dibujaba toda su corte de animalillos a partir de la realidad, permitiéndose la licencia de vestirlos.

La edición que nosotros hemos leído, la hemos conseguido en la biblioteca y se trata de una recopilación de todos sus cuentos, así que hemos disfrutado no sólo con Perico, sino también con Jemima Patadecharco, Tom Gatito, Samuel Bigotes, Tod el zorro y muchos más.

El cuento de Perico el conejo travieso, es su primer libro y también el primero que hemos leído de esta autora que ha pasado a encantarnos.

El aviso con el que la madre de Perico da comienzo a la historia, ya nos da pistas de que no estamos frente a un pastel empalagoso: “…no vayáis al huerto del tío Gregorio: ya sabéis la desgracia que le ocurrió allí a tu padre. ¡La tía Gregoria lo hizo picadillo!””

A partir de ahí, las audacias de Perico, una frenética persecución y un final que el niño entiende a la perfección…le da pena que Perico no se pueda comer esas deliciosas sopas de leche calentitas.

Todos los viernes

todos los viernes

A: Dan Yaccarino   I: Dan Yaccarino   E: Intermón Oxfam, 2010 (escrito en 2007)

Nuestra primera pregunta fue: ¿cuándo se editó esta nueva versión de un clásico de los años 50?; pues no, error. Esta edición que tenemos es la primera, y el álbum fue creado en el año 2007.

Tanto las imágenes (todavía estamos esperando que al pasar la página salga aquella bruja americana que meneaba la nariz de un lado a otro), como los textos que narran de manera clásica el vínculo entre padre e hijo, crean el espejismo de trasladarte a la época de los largos cadillacs y las cazadoras de béisbol.

El autor nos cuenta la entrañable rutina de un padre y su hijo, que cada viernes repiten un plan especial que ambos esperan con emoción.

A nuestros hijos les gustó desde el primer momento; lo hemos leído…¿mil veces?. Hemos hecho versiones (Todos los jueves, “todo el mundo va despacio pero nosotros vamos deprisa”…).

Siempre hemos pensado que cada uno de nuestros hijos disfruta de manera especial el tiempo que les dedicamos “en exclusiva”, y creemos que el éxito que este libro ha tenido en nuestra casa, no hace sino corroborar esa idea.

Os animamos a conocer a estos dos personajes que no necesitan nombre: son papá y su hijo.

Cuentos por teléfono

cuentos por teléfono

A: Gianni Rodari   I: Emilio Urberuaga  E: Editorial Juventud, 2012 (1ªE: Biblioteca Alas y Raíces, 1973)

A pesar de que la primera edición es del año 1973 el libro se escribió mucho antes, en el 1962, pero como podréis comprobar, salvo alguna referencia a aspectos cotidianos ya olvidados, se trata de una obra atemporal con la que los pequeños se enganchan de inmediato.

Esta edición que os presentamos nos gusta especialmente, porque nos parece que las ilustraciones de Emilio Urberuaga encajan a la perfección con los textos absurdos y disparatados de Gianni Rodari.

Como probablemente reconoceréis cuando veáis las ilustraciones, este ilustrador es el autor de la imagen de Manolito Gafotas, personaje creado por Elvira Lindo (y que trataremos en alguna ocasión), y fue galardonado con el Premio Nacional de Ilustración en 2011.

Es un formato que nos ha gustado mucho y nos está dando mucho juego: el señor Bianchi es un viajante obligado a viajar seis días por semana vendiendo productos medicinales. Su hija, no puede dormirse sin que le cuenten un cuento así que, cada noche, Bianchi le telefonea para contarle un breve cuento que, a modo de valeriana, le hace dormir plácidamente. El libro contiene todos estos cuentos por teléfono que el viajante de Varese inventaba para su hija.

Es una colección de 70 pequeñas historias llenas de imaginación que juegan con el absurdo y la fantasía y que tratan desde una versión “libre” de Caperucita Roja que un abuelo cuenta a su nieto, hasta la destrucción y la desolación de la guerra que tan cercana vivió el autor.

Dado el gran abanico de temas que trata, podréis ir descubriendo cuáles de las historias encajan mejor con la edad de vuestros hijos.

 

La casa más grande del mundo

la casa mas grande del mundo

A: Leo Lionni   I: Leo Lionni  E: Kalandraka, 2008 (1ªE: Random House Children’s Books, 1968)

Nos ha encantado. Es uno de esos ejemplos de libro para todas las edades. Un cuento dentro de un cuento.

Una crítica visión del concepto de la propiedad, pone frente a frente los bienes individuales a los colectivos, la destrucción que supone el poner el acento en nuestra vanidad, en lo que podemos conseguir para nosotros mismos a base de esfuerzo y tesón.

¿Cómo podemos condenar nuestro propio futuro impulsados por conseguir lo que individualmente más nos reconforta?. Una lección para ver las ambiciones cotidianas con perspectiva y con distancia, para no perder la referencia de lo que realmente queremos ser.

Y los más pequeños, gracias a las ilustraciones y al texto configurado a modo de fábula que nos presenta Leo Lionni, también entienden estos conceptos, y aunque admiran la preciosa casa-catedral-circo del caracol, aprecian también la libertad de poder ir a dónde nos apetezca.

Sí, definitivamente, nos ha encantado.

El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza

el topo que quería saber...

A: Werner Holzwarth   I: Wolf Erlbruch  E: Alfaguara, 2007 (1ªE: Peter Hammer Verlag GmbH, Wuppertal, 1989)

Todo empezó cuando, un día, el topo asomó la cabeza por su agujero para ver si ya había salido el sol…

Os encontrareis un álbum que trata uno de los temas favoritos de nuestros hijos (las cagarrutas), pero lo hace de tal manera que consigue que todos nos riamos juntos y con una clara vocación didáctica.

Una vaca, un conejo, una paloma, un cerdo…y el topo, adornado por su turbante; todas las ilustraciones tienen mucha personalidad, y también todas ellas están teñidas de un identificable color marrón.

Nos han encantado las ilustraciones que Wolf Elbruch hace de los animales grandes, que no caben en las páginas del pequeño libro y se presentan exclusivamente aquellas partes de su cuerpo necesarias para comprender la historia…

Veréis como a través de un divertido y escatológico recorrido por el reino animal, digno de Félix Rodríguez de la Fuente y del Boy Scout más aplicado, el señor topo consigue descubrir quién se había hecho aquello en su cabeza…

Edad de los lectores

Nos ha dicho un pajarito que alguno de vosotros echa en falta que indiquemos la edad recomendada de los libros que os invitamos a leer, pero hemos de deciros, que se nos hace muy difícil.

En su mayoría, son álbumes que tienen distintas lecturas.

Todos los álbumes ilustrados tienen una primera lectura a través de sus ilustraciones, para la cual no hace falta saber leer. Todas ellas, a pesar de utilizar muy distintas técnicas, son magníficas ilustraciones llenas de detalles que permiten que, mirándolas con atención, el niño imagine su propia historia.

Tienen una segunda lectura: el propio texto con las palabras precisas utilizadas, que bien puede ser leído por los adultos a los niños, o bien por los propios niños.

Y finalmente, una tercera lectura que es infinita. Son las segundas intenciones, es el humor, la ironía, las reflexiones y las conclusiones, que son adecuadas para muy distintas edades, incluida la edad adulta en la que se supone estamos los padres y madres…

Intentar que nuestros hijos hagan este viaje completo, resaltando lo que es comprensible para ellos a cada edad, es nuestra labor.

Olivia en Venecia

olivia en venecia

A: Ian Falconer   I: : Ian Falconer   E: Fondo de Cultura Económica, 2011 (1ªE: Atheneum Books for Young Readers, 2010)

Por lo que lectores mucho más expertos que nosotros nos han contado, no es este el mejor de los álbumes que Ian Falconer ha dedicado a su puerca protagonista, en relación a sus ilustraciones.

Confiamos en ir conociendo el resto de los álbumes, pero de entrada, éste que os presentamos, nos ha encantado.

El tono divertido que utiliza es genial. Usa un recurso gráfico, que nos parece que funciona a la perfección, mezclando imágenes reales de Venecia y dibujos a mano para los personajes, técnica que consigue que los niños se enganchen a esta visita turística guiada de la ciudad de los canales.

Tras enseñarnos todos los iconos arquitectónicos de Venecia y comerse unos cuantos gelatos, Olivia comienza a pensar en el recuerdo perfecto que llevarse de vuelta a su hogar.

El desenlace ha hecho reír a carcajadas a nuestro hijo mayor (de 4 años), y este sencillo párrafo, nos ha hecho reír a nosotros:

Olivia dio una última mirada a Venecia.
– Miren, nos están diciendo adiós…Siempre recordaré Venecia, mami. ¿Crees que Venecia me recuerde a mí?
– Es posible.

Willy el tímido

willy el tímido

A: Anthony Browne   I: : Anthony Browne   E: Fondo de Cultura Económica, 1995 (1ªE: Julia MacRae Books, 1984)

Willy te atrapa desde el primer momento. Sí, su aspecto responde a la definición que el diccionario de la Real Academia asigna los términos panoli, empollón o friki, pero nos encanta. Estos tres adjetivos deberían ir acompañados de una imagen de Willy para ilustrar el término.

Willy es enclenque y debilucho, los chavales del barrio se ríen de él, le gusta la vida tranquila, leer, reflexionar. Y le gusta Millie.

Pero no le gusta su aspecto, le encantaría ser fuerte y valiente.

Por cierto, el ilustrador es Anthony Browne, así que Willy es…¡efectivamente!, un mono.

En este álbum, ilustrado con magníficas ilustraciones, vemos bajo nuestro punto de vista, la conexión perfecta entre texto e imagen.

Frente a la frágil y temerosa imagen de Willy, aparecen las ilustraciones duras y rotundas de los gorilas a los que le gustaría parecerse, y en un tono divertido Anthony Browne nos va relatando su transformación.

Nos encantan los muchísimos detalles de las ilustraciones, así como el tono del texto, pero sobre todo, nos encanta el final.

Os animamos a que lo descubráis.